Merienda de medios

Réquiem por Garoña

Zapatero, al parecer, pretende cumplir su compromiso de cerrar gradualmente las centrales nucleares al final de su vida útil, empezando por Garoña que, siendo la Matusalén del átomo patrio, no es que produzca mucha energía (un 1,4% del sistema) pero es un chollo para Endesa y la verde Iberdrola porque está más amortizada que Verano Azul. La clausura tiene muchos detractores, toda vez que lo moderno ya no son las energías renovables sino las de uranio, que según se nos dice son limpísimas aunque ninguno de sus partidarios se pondría una central en el jardín al lado de las petunias.

"El ciudadano español vería multiplicado por diez su recibo de la luz si en España se implantara la fórmula Zapatero de energías renovables", alertaba en El Imparcial Luis María Anson, que es un experto en fisiones, sobre todo periodísticas. En su opinión, hay que hacer caso a Felipe González, "que es un hombre de Estado", y llenar el país de nucleares. "Eso es lo serio, lo rentable, lo seguro y lo económico. Así lo afirman todos los expertos, salvo media docena de plumíferos y agitadores de la ceja circunfleja".

Por consiguiente, que diría Felipe, ya pueden ir cambiando las chapas o tachando el no del "Nucleares, no gracias", y enfrentarse a un presidente que, a juicio de la indignadísima Pilar Cernuda, "no quiere molestar al dragón, al sector ecologista más radical (y) pretende imponer los principios de la izquierda caduca, la pasada de moda". ¿Que cuál es la izquierda del futuro? La respuesta, en el Malaga Hoy: "Solana, Solchaga, Almunia o el propio González, que saben perfectamente lo que se cuece en el mundo".

Otro moderno es José Antich, que hacía un peligroso planteamiento en La Vanguardia. Zapatero no tendría por qué cumplir su promesa porque "el programa electoral estaba hecho antes de la crisis económica" y "en este contexto, a un gobernante más que exigirle que cumpla hay que pedirle que rectifique". ¿Y si hiciéramos lo mismo con la financiación catalana? No fotis, nen. "De acuerdo, que cumpla".

Los antiguos

Eso es que le pedía Rafael Torres en el Última Hora. "Garoña necesitaría, según los expertos, mejoras por valor de unos cincuenta millones de euros para seguir funcionando con alguna garantía, luego no puede, en puridad, seguir funcionando". Los trasnochados soñamos con la autosuficiencia basada en fuentes de energía renovable. Además de ilusos, somos unos antiguos.