Merienda de medios

Jaque al PNV

Además de a Otegi, que ha comparado el aval de Estrasburgo a la ilegalización de Batasuna con la guerra preventiva de Bush contra el terrorismo, la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dado jaque al PNV y mate a su cruzada contra la ley de Partidos. A juzgar por los balbuceos de Joseba Egibar del martes cuando fue preguntado, cabe presumir que los de Urkullu se han quedado sin discurso y casi sin palabras.

A los nacionalistas vascos les pedía Xabier Gurrutxaga en El Correo un cambio de rumbo, ya que, no habiendo más tribunales a los que censurar, el único camino posible es "dirigir sus exigencias y sus críticas a la izquierda abertzale tradicional en tanto en cuanto depende de ella dar los pasos definitivos para ganar o recuperar la legalidad".

El consejo caía como una semilla en el fértil blog de Iñaki Anasagasti, que de paso atribuía al pacto de Lizarra el origen de la pérdida del poder por parte del PNV. "Algunos han creído que mezclar abertzalismo con matonismo iba a ser admitido por la Comunidad Internacional. Pues no. Ante eso, ¿qué hacer? Nosotros en lo de siempre. Conservar nuestro discurso abertzale ético. Pero la clave está ahora más que nunca en HB. (...) Si Arnaldo Otegi se sacude tanta cobardía acumulada (...) las cosas empezarán a resolverse, porque son ellos, como en Irlanda, los que tienen la palabra. Que son solo dos: ETA, no. Ya está. Y a hacer política".

Lo de "nosotros en lo de siempre" es interpretable. Para Amando de Miguel, que es de los que creen que fue un nacionalista con txapela y no una serpiente la que dio a comer a Eva la manzana en el Paraíso, "el PNV ha vivido siempre en simbiosis con los terroristas (...) El nacionalismo es una misma cosa (...) A la larga lo que lleva es a que unos se protejan a otros", proclamaba en Onda Cero. ¿Y quiénes son nacionalistas? "En el País Vasco, los que no se sienten españoles". Y la mitad de los vascos que no se sienten españoles, ¿también protegen a ETA?

Imaz o el monte

"Veremos si vuelve Josu Jon...", suspiraba José Antonio Zarzalejos en La Estrella Digital. O Imaz o el monte, aclaraba. Entre tanto, el PSE y el PP se frotan las manos. "Si Patxi López (...) y Basagoiti lo hacen bien, el PNV se puede tomar unas vacaciones de 15 o 20 años", destacaba Ramón Tamames en Punto Radio. Dar por muerto al PNV es bastante temerario: no será la solución pero está condenado a formar parte de ella.