Merienda de medios

La triple gemela

Hemos avanzado una barbaridad. Antes para saber por dónde soplaban los vientos del futuro, se iba a Delfos, que solía pillar a trasmano, o se destripaban pájaros para escudriñar sus vísceras, con lo que se conseguía ponerlo todo perdido. Hoy basta con leer el sermón dominical de Ramírez en El Mundo para hacerse una idea cabal de la matraca que nos depara la semana. La consigna actual es que Zapatero y Rajoy han de ponerse de acuerdo para vendernos la burra porque la crisis es grande y, posiblemente, está poniendo en peligro el bonus anual del de Logroño.

La reciente homilía encerraba otras claves sobre las que merece la pena detenerse. La primera es que Rajoy, a diferencia de otros pura sangre del PP, es un jumento, pero hay que convivir con él porque ocupa el establo principal de la derecha hasta que se le acabe el forraje; la segunda, y casi más importante, es que Rubalcaba, más conocido como "el malvado", no sólo habla con Prisa sino también con Ramírez, y hasta le cuenta chistes. Finalmente, el tercer mensaje es que Zapatero debe de entenderse con Rajoy para asegurar su propia supervivencia.

Conociendo de antemano el paño, la COPE había editorializado el día anterior sobre las bondades de la unidad, que hará posible que la sociedad española, "enfrentada  y dividida desde el 11 de marzo de 2004" recupere "evidencias sencillas sobre el sentido del trabajo  el valor del sacrificio para construir el país". La alegoría obispal comenzaba con una frase para enmarcar: "La ideología es siempre enemiga de cualquier necesidad humana porque aleja del realismo". Acabáramos.

Así las cosas, Federico I lo tenía complicado porque es un jockey muy exigente  y lleva tiempo fustigando sin piedad a Mariano, un rucio que no responde a las riendas y le escupe el bocado. Ayer en su tertulia hípica se lamentaba de que el trotón pontevedrés haya renunciado a profetizar el fin del mundo a diario y se ofrezca "p’ayudar" en la única parcela, la económica, que se había reservado para la critica. "Ahora ya tampoco la economía, porque estamos p’ayudar y los p’ayudados tampoco lo agradecen", bramaba.

La única solución posible al dilema, en su opinión, pasa por una gran coalición, una especie de joint-venture entre la cuadra Rosales y la Yeguada Militar, con un diseño cuya autoría podrá reclamar el mismísimo Chiquito de la Calzada: dos vicepresidencias económicas comandadas por Miguel Sebastián y Cristóbal Montoro, éste último una "minoría protegida" a la que el bondadoso Losantos se propone adoptar.

Pío, ese clásico

Hablando de chistes, el más divertido podía encontrarse en el resucitado Diario Ya por la gracia de Dios, en forma de entrevista a Pío Moa, el terrorista reinsertado más famoso al sur del río Ebro. Moa se ha superado a sí mismo: como la guerra civil impidió la revolución, permitió el mayor período de paz en la historia de España y desembocó en la democracia, quienes reniegan del franquismo atacan la democracia. "En ello están unidos De Juana Chaos, Zapatero, Ibarreche (sic), Carod y compañía". ¿Y Rajoy?: "el clásico pastelero sin principios, de la misma madera de Zapo, aunque menos espabilado". Gracioso, ¿no?