Esto sí que es un milagro

Si la capacidad de hacer milagros determina el escalafón celestial, hay que reconocer que Santa Maravillas es una simple recluta en comparación con el Consejo Audiovisual de Catalunya (CAC) y, más en concreto, con uno de sus miembros propuesto por el PP, Fernando Rodríguez Madero, todo un general de división en eso del “levántate y anda”. Tras la célebre adjudicación de las 83 licencias de radio, el CAC ha logrado el prodigio de poner de acuerdo a El País y a El Mundo y que Jiménez Losantos y Luis del Olmo cesen sus hostilidades para poner a caldo a “Fernandito”, quien este miércoles pedía en el Parlament un exorcismo para el de Teruel y llamaba “miserable” al de Ponferrada. No es nadie el tal Madero haciendo amigos.

“Si aquí hubiese un diablo, ya lo hubiera detectado Rouco y lo habría echado diciendo: ‘Oye, Federico, tienes un diablo ahí dentro’”, explicaba ayer el poseído en la Cope, antes de reconocer que José Antonio Fortea, párroco de Villalbilla y exorcista en sus ratos libres, ya le propuso expulsar al alien de su cuerpo. “¿A ti también?”, le preguntó Ramírez. “A mí me estuvo mandando mensajes diciendo que lo que más anhelaba en la vida era poder exorcizarme”. Admirable ojo clínico el de Fortea.

A Federico I le informaron que, por influencia del maligno o motu proprio, Del Olmo estaba echando espumarajos por la boca en Punto Radio mientras aclaraba por qué, después de años de trabajar a sus órdenes, había puesto a Madero de patitas en la street: “El director –a ver si lo captas, Fernandito–, el administrador y yo sabemos por qué te echamos de Onda Rambla. Y no digo más en memoria de tu mujer y de tus hijos, que no tienen culpa”. Previamente, Javier Nart, pionero del tertulianismo, se había despachado contra el presidente de la cosa, José María Carbonell, y su defensa de la independencia de su órgano (o sea, del CAC): “O se piensa que somos imbéciles o que no diga semejantes bobadas”, bramó con su peculiar tono admonitorio.

Carbonell, el “aparatchik del PSC”, se había llevado ya lo suyo en el editorial de El País: “Secuestró la discusión plenaria del organismo, sustituyéndola por unas ralas consultas de confesionario propias del secretismo vaticano o del soviético (…) Que crea y practique la religión que quiera, pero aplíquese el mínimo código de incompatibilidades”.

Se precisa otro milagro

Ahora bien, el prodigio de unir en santa comunión al diario de Polanco y al del conde-duque de Logroño no fue completo. Los de Prisa contraatacaron ayer con las cuentas de Unedisa: “Necesita el apoyo de su matriz RCS para seguir ‘en funcionamiento’; la empresa cerró 2007 en pérdidas y con deudas de más de 1.000 millones”. Sólo un milagro arregla esto.