La mesa de luz

La huelga general y los diarios

En pocas horas comenzará la huelga general contra la reforma laboral del gobierno de Zapatero. Una reforma significativa y que a los trabajadores de los medios de comunicación nos afecta de manera importante. La desaparición de los convenios de sector hace que las pocas mejoras de las que disfrutábamos por lo excepcional de nuestro trabajo basado en la información desaparezcan. Y el abaratamiento del despido cuando la empresa presenta previsión de perdidas cuando no hay diario en España que no las tenga, hace de la reforma un tema de gran importancia para los informadores.

Algo que no se suele saber es que en los diarios de prensa escrita la jornada de huelga se celebra un día antes. Es una de esas excepciones que comentaba antes por lo ligada que está nuestra profesión a la información. Funciona de la misma manera por la que tenemos día festivo el 31 de diciembre y trabajamos el 1 de enero, ya que el primer día del año no hay periódicos y este producto informativo se elabora el día antes. El 1 se hace el periódico del 2 y como el 1 no hay diario se festeja el 31.

Por ello en estos momentos me encuentro ejerciendo mi derecho a la huelga que mis compañeros de la sección web del diario harán a partir de las 00:00 del día 29 junto con las televisiones, radios y resto de trabajadores. Es comprensible mi apoyo a la huelga por mi participación, cómo ya sabéis por post anteriores, en el comité de empresa de este diario que me da de comer. Esto quiere decir que el periódico Público que mañana saldrá a la calle ha sido realizado con los trabajadores que no han hecho huelga en la jornada de hoy.

Pero si los diarios mañana no salen a la calle no será por los periodistas que hoy día 28 han realizado la huelga. Es fácil sacar un producto informativo reducido con poco personal de manera excepcional. Las imprentas y los distribuidores han sido en la historia de las huelgas de nuestro país las piezas clave para el éxito de las mismas en nuestro sector de la información. Si mañana no encuentran su diario favorito en el quiosco es porque las artes gráficas o los transportistas no lo han impreso o no lo han llevado al punto de venta. Y es probable que incluso su lugar habitual de compra esté también cerrado.

Es importante que los piquetes comprendan que el periodista que mañana salga a la calle o se dirija a su centro de trabajo no es un esquirol y que probablemente haya realizado la huelga el día interior. En realidad su trabajo tiene más valor este día al informar al día siguiente, el día 30, de lo acontecido durante el paro general. ¿Cómo suena un árbol en medio de un bosque si nadie está para escucharlo? ¿De qué sirve una huelga si nadie cuenta que ha ocurrido?

Por ello mañana iré con ganas a trabajar al diario que hacemos desde hace ya más de tres años y contar los ocurrido durante esta jornada. Se que hoy martes ha sido un día bonito para trabajar desde el punto de vista de la falta de medios en la redacción. La profesión se lleva por dentro y cuando vas al límite es cómo ir en una montaña rusa y te gusta. Tengo la esperanza de que sigamos haciendo Público durante muchos años más y os informemos de las próximas huelgas que se puedan celebrar.

Espero que viváis de manera libre la huelga de mañana, un derecho al que no se tenía acceso no hace mucho tiempo atrás… sólo unos 30 años. Que sirva cómo símbolo de mi apoyo este post de La Mesa de Luz, el primero sin una imagen que lo ilustre.