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Cuando eres pobre aunque tengas trabajo: relatos de supervivencia con el salario mínimo en España

El Observatorio de Vivienda y Suelo, del Ministerio de Fomento, publicaba la semana pasada un artículo en el que se recogían los precios medios de la vivienda. Así, podemos decir que la provincia con los alquileres más altos es Madrid, en la que los inquilinos pagan de media 819 euros y la segunda Barcelona, en la que se paga un precio medio de 769 euros.

Las principales ciudades españolas superan los 500 euros de media en el alquiler de una vivienda. Así, un piso en la ciudad de Málaga cuesta 615 euros y uno en València 556 euros.

Ante estos precios tan elevados, y con el salario mínimo interprofesional fijado en 12.600 euros brutos anuales, es muy complicado que salgan las cuentas para poder vivir. Además, al precio del alquiler hay que sumarle el precio de la vida (gastos del hogar, transporte, alimentos...) haciendo que vivir sea muy complicado.

La subida del SMI sigue sin resolver la relación vida- salario que provoca que más de 2,6 millones de trabajadores en España sean pobres, convirtiendo nuestro país en el cuarto con mayor desigualdad de la UE.

Cada persona que cobra el salario mínimo tiene una vida, una familia y una situación concreta y tienen que hacer verdaderos malabares para poder vivir.

Francisco vive en Madrid, trabaja para una subcontrata como transportista de arte en el Palacio Real y cobra el SMI. Ni un euro más. Su salario neto mensual se queda en unos 960 euros, es decir, 1.050 euros en 12 pagas. Actualmente vive en un piso de 50 m2 y paga 550 euros por un cuarto sin ascensor en un barrio muy humilde.

"Es muy complicado. Yo vivo con mi novia y hemos tenido que tirar del dinero que teníamos ahorrado. El día que nos suban el alquiler del piso no sé cómo vamos a vivir".

En el caso de Jesús, él es padre de familia, licenciado en Derecho y familiar de un personaje político muy conocido de este país. Su mujer cobra 850 euros al mes trabajando en un supermercado y él ha cobrado el salario mínimo durante un año y ahora se encuentra en paro.

"No tenemos Internet en casa, no tenemos coche, no tenemos calefacción, ni aire acondicionado… la comunidad no la pagamos durante ocho meses y cuando cobramos la extra pagamos todo…", explica sobre la situación de su familia.

"Los libros del niño son todos prestados y usa la ropa de sus primas cuando se les queda pequeña. Compramos lo más barato para comer; arroz, pasta… sin comer verdura ni carne porque está carísima. Mi mujer tiene suerte porque en su trabajo le dejan algunos productos caducados que se puede traer y con eso cubrimos algunos días… eso te puedo contar".

Para hablar de Rubén tenemos que irnos hasta Sevilla. Este joven trabaja como informático y cobra 900 euros al mes. Vive con su madre (parada) y su hermana de 18 años y con ese salario tiene que alimentar tres bocas y pagar todos los gastos del hogar.

"Todo el dinero que entra se lo traga la casa y la nevera. No te puedes permitir nada. Tengo algo más de 25 años y no he podido pagarme ni el carné de conducir. Compramos todo de marca blanca porque no podemos comprar otra cosa, y cuando sufrimos cualquier imprevisto es un problema porque nos cruje todo el mes. No podemos tener ningún capricho. Para que te hagas una idea, me he comprado una entrada para un festival y he tardado un año entero en poder pagármela".

Beatriz trabaja en Barcelona, estudió filología y ahora trabaja para una empresa de abogados como administrativa. Cobra 968 euros al mes y paga 380 euros por una habitación a las afueras de la capital. "Entre lo que tengo que pagar de transporte, la habitación, la comida y cualquier imprevisto que se produce es muy difícil ahorrar. Además, sólo me puedo permitir esta habitación que tiene humedades y debo tener abierta la ventana todo el día. Con el dinero que tengo no me da para más".

"En mi caso no podríamos vivir si no fuese gracias a mis padres", comienza Rosa. Ella vive en Málaga con su familia. "Mi marido y yo somos camareros, lo que quiere decir que trabajamos muchas horas. Yo gano 900 euros y 50 euros de propinas, él no llega a los 1.000 euros al mes. Si lo piensas, podríamos vivir más o menos con esos salarios, pero somos cinco en casa, nosotros y nuestros tres hijos", argumenta.

"Pagamos casi más de 700 euros en alquiler y a eso hay que sumar los gastos propios del hogar… Somos cinco bocas que tienen que comer, libros del cole, ropa…. No podemos vivir así y mi madre tiene que ayudarnos con 300 euros al mes".

El caso de Alba no es exactamente así, ella cobra 1.500 euros, pero tiene que estar en dos trabajos. "Estaba trabajando como teleoperadora cobrando el SMI y me llamaron de un estudio de sonido para trabajar por 500 euros al mes a media jornada. Como había estudiado producción audiovisual dije que sí y ahora estoy trabajando en los dos sitios. Con ese dinero te da para vivir, pero a cambio dejas de tener vida".

Como ellos, Mario, Paloma, Virginia, Sara, Miguel y Julia viven ganando unos 900 euros mensuales. Muchos de ellos con hijos, sin permitirse salir un sábado, ayudados por su familia y con una conclusión común: "Nosotros no vivimos, nosotros sobrevivimos... y sobrevivir, se pongan como se pongan no, no es vivir".

España comienza el mes de septiembre con un aumento de paro de 13.907 personas, el mes de septiembre con peores datos desde 2012. Muchas de estas personas no perciben nada de dinero durante el mes y sufren la desesperación de buscar un trabajo que nunca llega.