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"Dicen que nos quedemos en casa, pero quieren la pizza en la puerta": repartidores critican la "hipocresía" de sus clientes

Desde que se decretó el estado de alarma, gran parte del sector de la hostelería ha echado el cierre. Desde entonces, son muchos los restaurantes que llevan cinco semanas sin servir un sólo plato de comida, pero algunas cadenas de comida rápida siguen repartiendo a domicilio, aunque sus locales se encuentran cerrados de cara al público.

Es el caso de Telepizza, Burger King, Domino´s o Vips, entre otros, que siguen repartiendo comida a particulares durante el confinamiento.

Los usuarios pueden llamar al establecimiento o meterse en la app de Glovo o Deliveroo para encargar lo que deseen, dependiendo de si los locales utilizan repartidores internos o riders externos.

El hecho de que haya particulares pidiendo comida rápida sin ninguna necesidad urgente, más allá de satisfacer una apetencia individual, no sienta demasiado bien a algunos repartidores de comida que critican la "hipocresía" de estas personas.

Martín es repartidor de Burguer King y explica a Mierda Jobs que, tanto él como sus compañeros, comentan la "doble cara" de los clientes a la hora de pedir una hamburguesa.

"Es increíble, porque tienen en sus casas carteles en los que pone #TodoSaldráBien y #QuédateEnTuCasa, pero luego piden una hamburguesa. Te dicen que tengas cuidado y te abren la puerta como si fueras un apestado para no contagiarse. Les da igual que tú te contagies o no", explica.

Aún así, añade que está acostumbrado a esta forma de proceder. "Es como cuando piden lloviendo, o te hacen subir 8 pisos por la escalera y ni se inmutan cuando no puedes ni respirar", concluye.

Raúl trabaja como repartidor en Telepizza y también denuncia que hay "hipocresía" entre las personas que piden una pizza, pero que "proclaman que debemos quedarnos en casa".

Como él, Iván trabaja en la misma empresa y explica que entiende que haya gente que un día esté cansada y pida una pizza. "Lo que no logro entender son a aquellas personas que piden cada semana y tienen un cartel en la puerta diciendo que nos quedemos en casa. Parece que creen que la comida llega en dron", finaliza.

A Rubén le han llegado a tirar el dinero mientras abrían la puerta con la boca tapada para no contagiarse. Y pone de manifiesto el "egoísmo" de estas personas que "no reparan en los repartidores ni por un momento".

Las denuncias también se están dejando ver en redes sociales, donde los repartidores han subido, a modo de ejemplo, los tickets que reciben con mensajes de ánimo tras pedir una pizza familiar a domicilio.