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Calentar la silla, ir a trabajar enfermo... y otros casos normalizados que demuestran la pérdida de derechos laborales

El miedo a ser despedidos, y más con el panorama laboral que existe en España, ha llevado a una pérdida de derecho de los trabajadores en los últimos años.

La elevada tasa de paro, el abaratamiento del despido, las reformas laborales y la precariedad laboral son los principales factores por los que existe ese miedo y esa pérdida de derechos.

Por eso, desde Mierda Jobs queremos hacer un recopilatorio de una serie de situaciones que se han normalizado, pero que son un claro ejemplo de pérdida de derechos de los trabajadores.

Miedo a ponerse enfermo o cogerse la baja laboral

Aunque el artículo 52.D del Estatuto de los Trabajadores, por el que se permitía despedir a los trabajadores por ponerse enfermos ya está derogado, este miedo sigue existiendo y la posibilidad de ser despedido por ello también (aunque sería un despido improcedente).

Por eso, muchos empleados tienen miedo a pedirse la baja o faltar un día por estar enfermos. Muchos trabajadores han ido a trabajar habiéndose tomado un antigripal, un analgésico o un antidiarreico por miedo a las consecuencias.

Tener miedo a faltar al trabajo por necesidades de los niños

Los niños requieren una atención que no siempre se adapta a los horarios de los padres trabajadores. Enfermedades, reuniones, viajes… La conciliación, mejor dicho, la falta de conciliación es un problema para muchos trabajadores.

Miedo a ser madres o padres

¿Tienes novio? ¿Tienes pensado tener hijos? Esta frase, por desgracia, sigue repitiéndose en multitud de entrevistas de trabajo. De nuevo, la conciliación sigue siendo un problema para los trabajadores hasta el punto que algunas empresas preguntan a sus empleados si tendrán que conciliar en un futuro.

Calentar la silla

Parece que alargar la jornada laboral es consecuencia de lo mucho que nos importa nuestro trabajo. Esto pasa hasta tal punto que muchos trabajadores parece que tienen que salir más tarde de su hora aunque no tengan nada que hacer por miedo a ser mal mirados por los jefes. Algo que, en otros países, está muy mal visto.

No pedir las horas extra

En España, pese ser obligatorio el registro de jornada desde mayo de 2019, se realizan multitud de horas extra sin pagar. De hecho, durante la pandemia los asalariados españoles llegaron a trabajar gratis 3.798.700 horas semanales (49,38 millones de abril a junio) de más, sin recibir a cambio ninguna remuneración.

Es muy habitual que en España se trabajen horas extra sin remunerar y el miedo al despido hace que muchos no reclamen su cobro.