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"Cuando leo artículos hablando de 'coliving' me río por no llorar": la realidad de vivir en una habitación

Este fin de semana el periódico El Confidencial publicó un artículo titulado Los españoles se apuntan a vivir en 'coliving' para desquitarse de la soledad del confinamiento. En el texto se explica que el coliving es un modelo residencial basado en alquilar una habitación y compartir zonas comunes, algo que recuerda mucho a los pisos compartidos de toda la vida.

A lo largo del artículo se pueden leer las opiniones de algunos colivers que aseguran que cuando se vive en estos lugares se crea un "sentimiento de comunidad" y que el coliving es un "estilo de vida", pero esta palabra ya había llegado a España hace años. Concretamente, en noviembre del 2018 el periódico El Mundo lanzó un artículo titulado El 'co-living', la nueva moda de casa compartida, se planta en Madrid. En esta pieza se podía leer que el coliving era un concepto rompedor, aunque también reconocía que los altos precios de alquiler de vivienda en Madrid alimentaban este modelo de alquiler grupal.

Precisamente por el elevado precio de la vivienda, algunos portales inmobiliarios ya están tratando el coliving como un nuevo nicho de mercado, explicando que este tipo de residencia es la evolución del coworking e, incluso, algunos medios de comunicación lo denominan como "una alternativa de acceso a la vivienda para los jóvenes".

 

Aunque se intente colorear de purpurina un drama social, como son los elevados precios del alquiler con respecto a los salarios, multitud de personas han criticado este tipo de artículos que no hacen otra cosa más que romantizar un problema latente en la sociedad.

La edad de emancipación ha subido a 32 años en España por el aumento de precios, según el último análisis realizado por el portal inmobiliario Fotocasa, mientras que la media europea se sitúa en los 26 años de edad.

Además, la relación entre los salarios y los precios del alquiler también impiden a muchas personas independizarse y a otras tantas hacerlo sin tener compañeros de piso.

El precio medio de alquiler en Madrid supera los 848 euros mensuales y solo el 25% cuesta menos de 600 euros, según el sistema estatal de precios de alquiler de vivienda publicado por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, mientras que el precio del metro cuadrado en Barcelona se sitúa en torno a 14 euros, según los datos del Ayuntamiento de Barcelona. Lo que quiere decir que un piso de 50 metros cuadrados costará unos 700 euros mensuales.

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La realidad de compartir piso

Pedro es de Cantabria y lleva en Madrid desde hace 6 años cuando vino a estudiar el máster. Actualmente trabaja como teleoperador, aunque antes trabajaba en el sector de la hostelería. Comparte piso con cuatro personas en Vallecas y asegura que no puede permitirse alquilar una casa él solo.

"Yo trabajo 35 horas a la semana con turnos rotativos y cobro 7 euros brutos la hora. Al final acabo ganando unos 900 euros al mes y como comprenderás no me puedo alquilar nada yo solo", cuenta a Mierda Jobs.

"Vivo con una pareja y con dos chicos más. Esos dos chicos están en ERTE y mi compañera trabaja a media jornada. Ninguno de nosotros podemos permitirnos alquilar un piso por nuestra cuenta y cuando leo artículos hablando de coliving me río por no llorar", explica.

"Nosotros también hacemos piña y todo eso, pero no tenemos la libertad que tendríamos si viviésemos en nuestra casa. Durante un tiempo compartir piso se puede aguantar, pero obviamente toda la vida no, y pasa lo mismo con el coliving por muy bonito que quieran ponerlo", explica.

Viviana también vive en un piso compartido con otra compañera. En su caso tiene un baño propio y la habitación más grande, pero aún así asegura a Mierda Jobs que no querría eso para siempre y que comparte piso por necesidad económica.

"Mira, te voy a ser muy sincera. Yo he leído lo que es un coliving y yo también tengo una habitación grande y un baño propio. Te puedo asegurar que si vivo aquí es por necesidad, porque por mucho que tenga una habitación grande y nadie haga pis en mi baño la realidad es que el resto de las zonas tengo que compartirlas con otra persona. Si hay días que me encuentro mal tengo que quedarme encerrada en mi cuarto y no puedo tirarme en el sofá tranquilamente", cuenta.

"Eso no me pasaría si tuviese mi casa, pero la realidad es que yo no me puedo permitir una casa para mí sola igual que mucha gente que trabaja", finaliza.

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Algunos usuarios explican que el coliving se parece a un hotel

Algunas personas aseguran que el coliving no es lo mismo que compartir piso y que lo han practicado en otros países cuando realizaban viajes (más o menos largos) de trabajo.

"No es como compartir piso porque tienes tu habitación con un baño y el resto son zonas comunes. Se parece más a un hotel", explica una usuaria a Mierda Jobs.

En cualquier caso, este tipo de práctica reabre el debate sobre si se puede vivir en una habitación con baño durante un largo período de tiempo y si realmente se puede tener libertad mientras se comparte el resto con otros inquilinos.