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Captadores de ONG: temporalidad, salarios a comisión y un mínimo de socios para evitar el despido

En las grandes ciudades es habitual ver a chicos y chicas trabajando en la calle con carpetas y chalecos, pidiendo sólo un minuto de atención mientras prácticamente todo el mundo les responde que tiene prisa o se inventan cualquier otra excusa para no atenderles.

La mayoría de personas, cuando ven a un captador de ONG suelen acelerar el paso para evitar que les paren o incluso cogen el teléfono y hacen como que les entra una llamada y así evitar el contacto.

Da igual que haga calor, que haga frío, que llueva o nieve, estos captadores a pie de calle siempre se encuentran en las principales vías de las ciudades intentando, con una sonrisa, que alguien se haga socio de una ONG.

Detrás de esas carpetas y esos chalecos se suelen encontrar personas jóvenes con contratos precarios que trabajan por objetivos y que necesitan llegar a un mínimo de socios al mes para permanecer en el puesto.

Acceder a estos puestos de trabajo no es extremadamente difícil ya que hay mucha oferta, porque la gran mayoría de las personas que entran a trabajar en este tipo de empleos suelen durar bastante poco en el puesto.

Las ofertas acostumbran a tener una serie de características comunes. La primera de ellas es que  suelen buscar siempre personas "dinámicas", "extrovertidas", "amables",  "comunicativas" a las que "les guste el contacto directo con las personas" y multitud de particularidades por el estilo. Además de asegurar que son un "equipo humano", con un "proyecto en constante evolución" y que su mayor inquietud es "mejorar el mundo".

La segunda es que suelen ofrecer un salario llamativo para la gente joven, siendo siempre la jornada a tiempo parcial y asegurando en todo momento que los incentivos son maravillosos y que, a final de mes, los sueldos serán bastante altos.

Aunque los anuncios aseguran que ser captador de socios es un buen trabajo con el que se puede ganar mucho dinero, la realidad es bien distinta y por eso en Mierda Jobs hemos recogido testimonios de personas que han trabajado como captadores de socios en ONG.

María, dos meses como captadora

"Hay muchas ofertas de captadores de socios en la web porque es un trabajo en el que entra mucha gente y sale mucha gente. Un mes entran diez y ese mismo mes salen diez por las condiciones laborales. Que te cojan es realmente fácil: buscan a gente joven que sepa hablar, que no tenga vergüenza. Además, buscan que esas personas no tengan otro trabajo para que se dediquen absolutamente a captar socios", cuenta a Mierda Jobs.

María explica que las condiciones que le ofrecieron eran mejores que en otras empresas que contrataban a captadores, ya que le ofrecían 650 euros brutos por 25 horas semanales.

"En la empresa para la que yo trabajaba teníamos que tener un mínimo de 20 socios para seguir en el trabajo. Eso no te lo dicen en la entrevista; al principio te lo ponían todo muy bonito y más adelante te enterabas de que tenías que hacer al menos 20 socios al mes", explica.

La empresa de María trabajaba con Cruz Roja, WWF, la Fundación Josep Carreras y la Asociación Española contra el Cáncer.

Lara, fue despedida por no llegar al mínimo de socios

El primer trabajo de Lara fue también como captadora de socios para una conocida ONG en Gerona. Tenía que conseguir captar 30 socios al mes, una cifra muy complicada de conseguir.

"Me contrataron muy rápido y entré trabajando de 9:00 a 13:00. Tenías que estar en la calle intentando captar socios para la ONG y cada día te iban llevando a una zona diferente de la ciudad. Nos mandaron una grabación con el discurso que teníamos que dar para que la gente se quedase escuchando y con algunas claves para intentar captar socios. Nuestro objetivo era que las personas nos diesen el número de cuenta y eso ya contaba como un socio", explica a Mierda Jobs.

A Lara la despidieron porque no había llegado al número de socios que tenían que hacer como mínimo los captadores para poder permanecer en el trabajo.

"El que era mi superior me sermoneó porque me faltaban dos o tres socios para llegar al mínimo del mes. Después de regañarme sacó un papel para que firmase y yo lo firmé, pero al llegar a casa con mi madre vimos que lo que había firmado realmente había sido la baja voluntaria. Baja que, por otra parte, estaba fechada dos semanas antes, por lo que sólo cobré medio mes, habiendo trabajado el mes entero", finaliza. 

María, tres meses cobrando a comisión

A María la contrataron en una conocida ONG a jornada completa, únicamente cobrando el sueldo a comisión. 

"Yo entré porque no tenía trabajo y entrar en este tipo de sitios no es demasiado difícil. En mi caso las comisiones eran semanales, pero no teníamos ningún tipo de salario base. De media, solíamos hacernos a la semana unos 120 euros y cobrábamos unos 500 euros al mes", cuenta. 

María explica Mierda Jobs que el hecho de no vender frustra mucho porque el tiempo corre a lo largo del día y de la semana, pero el dinero no llega. Además, cuenta que lo ideal era hacer dos firmas diarias, pero si en una semana los captadores no vendían nada se les despedía.

El TS se ha pronunciado sobre los objetivos "abusivos" de los captadores de Médicos Sin Fronteras

Desde el año 2015 los captadores de socios para Médicos Sin Fronteras estaban sometidos a una cláusula que les sometían a una serie de objetivos bastante difíciles de cumplir, bajo amenaza de ser despedidos. Se les pedía sumar un mínimo de seis socios a la semana, con una cuota anual de 115 euros: una cifra muy complicada de alcanzar. De hecho, únicamente el 11% de los empleados en Galicia lograba conseguirlo.

Por ese motivo, tras cinco años de lucha judicial, un grupo de trabajadores gallegos consiguió en 2020 que el Tribunal Supremo anulase esos objetivos abusivos de los captadores.