Modos y Modas

Mucho morro

¿?// JOSÉ LUIS GARCÍA SÁNCHEZ 

Siguiendo la tendencia creativa, tan audaz, tan libre, descubierta (¿?) por el cantante Bunbury ("Vas por ahí. Oyes, lees, apuntas…") me lanzo a escribir con el método Copy paste.

Nunca ha habido imperios sin esclavos. Todos los coliseos, acueductos, calzadas, murallas, castillos y catedrales se elevaron sobre musculaturas humanas sometidas a un ideal. Debajo de una gran epopeya siempre hay una gran ignominia.

El imperio español iba directo hacia Dios, pero antes hubo que cazar negros a lazo, llevarlos a América y someterlos a trabajos forzados. Inglaterra era la dueña del mundo mientras en sus minas de carbón en el siglo XIX todavía trabajaban niños 16 horas diarias, lo que permitía a la aristocracia británica fundar todos los deportes y tomar el té rizando el meñique.

El espectáculo de la apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín fue la demostración ante el mundo de que China está preparada para recoger el testigo.

Si la esclavitud, bajo diversas formas, ha hecho la historia, vaya usted tomando nota.

¿A que es una pieza cojonuda? Suena muy bien: una prosa clara, contundente, culta, con humor… Es de don Manuel Vicent, pero yo la firmo/adopto, y a poner el cazo. Lo chungo es que la semana que viene –por prudencia– no puedo beber de la misma fuente. Tendré que anotar textos de otros autores, y a lo mejor alguno se cabrea.