Modos y Modas

Privatizando que es gerundio

¿?// JOSÉ LUIS GARCÍA SÁNCHEZ

Ole, mi seño. Esta Presidenta es una genia. Probablemente dentro de Esperanza Aguirre haya latente una ácrata furibunda, una enemiga del Estado en todas sus manifestaciones. Una niña revoltosa. Una vegetariana. Ha empezado a privatizar, camino inmejorable para acabar con las estructuras, desde dentro.
En ese terreno me permito sugerirle, con humiladad, algo que sería de una rentabilidad insuperable: Privatizar el Museo del Prado con todos sus achiperres.

No me refiero a la decimonónica idea de reunir los cuadros antiguos, venderlos a millonarios americanos o árabes y repartir el dinero entre las hordas bohemias. Ni siquiera la idea de los años veinte del siglo pasado de acabar con el arte caduco: deshacerse de la morrala de Velázquez, Rubens y Tiziano y reemplazarles con firmas nuevas: fabricar nuevo arte, desde cero.

No, no, de lo que se trataría es de optimizar el negocio. Subida del precio de la entrada, con salas VIPS (Las meninas, para los exquisitos). Subastas de cuadros que ahora están en los sótanos, muertos de risa… Alquiler de obras para convenciones y fiestas privadas… Si hay que vender algo del fondo, pues se vende. Ya habrá tiempo para comprar.

A lo mejor es menos claro –todavía- que lo del Canal de Isabel II, pero sin duda sería un gran negocio. Yo me pido el merchandising de El jardín de las delicias.