Modos y Modas

Para hacer una película española

CUALQUIERA TE DICE NADA// ALBERTO OLMOS

Abra el diario El País. Escoja un tema de la sección de sociedad del que no sepa nada. Léase el artículo con lágrimas en los ojos. Cierre el periódico. Siéntase solidario y, por qué no, merecedor de algún premio. Póngase a trabajar.

Llame a sus amigos de siempre. A los actores de siempre. Al productor de siempre. Seguramente estén casi todos en el jardín de sus respectivas casas y tarden en llegar al teléfono. Sea paciente: es por una buena causa. Alzheimer, malos tratos, violencia de género, pobreza, paro, vida en prisión… Ya sabe, esos temas que tanto le preocupan desde hace 24 horas.

Haga un guión en el que quede claro quiénes son los buenos, quiénes los malos y que la gente pobre es fea, come mal, está siempre triste y tiene la lavadora rota. Váyase deprisa a pillar las mejoras calles del barrio de Aluche que hay mucha competencia en esto del cine español comprometido.
Empiece a rodar. No se olvide de sacar a una familia comiendo ante la televisión mientras dan noticias terribles. No se olvide de filmar dentro de un bar espantoso. Y no se olvide de informar a El País de la película tan importante que está usted haciendo.

Finalmente, ignore el hecho de que los obreros no van a ir a ver su película de obreros, ni las mujeres maltratadas su película de mujeres maltratadas, ni los inmigrantes su película de inmigrantes.
No se lo tome a mal, pero parece que tienen cosas mejores que hacer.