Modos y Modas

Marilyn, todavía aquí

AGUAS HELADAS// LORENZO SILVA

La pequeña editorial Rey Lear acaba de publicar un librito que es una verdadera joya. Recoge una serie de reportajes que Ignacio Carrión escribiera para el desaparecido Diario 16 hace 20 años, en vísperas del 25 aniversario de la muerte de Norma Jean, más conocida como Marilyn Monroe. Bajo el título de Buscando a Marilyn, el lector actual podrá paladear unas piezas de periodismo ejemplar, escritas con un tono hondo y perdurable, ágil pero nada urgente. A través de ellas se nos ofrece, en muy pocas páginas, un retrato conmovedor de aquella mujer desdichada, a la que otros utilizaron y convirtieron en objeto universal de deseo mientras ella se sumía en la frigidez y la depresión. Ignacio Carrión visita, por ejemplo, a su primer marido, un tipo vulgar que cobra 500 dólares por hablar y se empeña en dejar claro, por encima de todo, que cuando la conoció Marilyn era virgen. Que nadie le arrebate la gloria de haber sido el primero. En las páginas de Buscando a Marilyn, aparte de la historia de la actriz, encontramos una amarga reflexión sobre la fragilidad del individuo, a través de un personaje para quien el éxito fue la destrucción, y que con su prematura y solitaria muerte dejó en evidencia la vileza de una sociedad que nunca supo proteger a aquella niña desvalida (al revés: la incineró en la hoguera de sus vanidades). Ya no hay personajes de la talla mítica de Marilyn, ni tampoco quienes lo cuenten. Ahora nos tenemos que conformar con clones y remedos. Por eso la rubia eterna sigue todavía aquí.