Modos y Modas

Muñoz con eñe de ñorda

EL DECANO// JUAN LUIS CANO 

Ya sé que ahora lo que tocaba era hablar de Obama, de las elecciones en EEUU y todas esas cosas, pero como de eso ya hablan y escriben casi todos, pues yo me voy a tomar la licencia de centrarme de otra cosa mucho menos glamurosa e importante. Voy a hablar de un personajillo que acabó en la cárcel por llevarse lo que no era suyo y se dejó embaucar por el cariño de una tonadillera a la que, por cierto, los escándalos del susodicho la rozaron en su día sin llegarle a tocar. En efecto, han adivinado que se trata del tal Julián Muñoz. Lo único que quería comentar es que me parece indignante, repulsivo, asqueroso... el protagonismo que le están dando los indignantes, repulsivos y asquerosos programas del llamado corazón.

¿Cómo se puede dar cancha a un menda que lo mejor que ha hecho ha sido llevárselo crudo, no devolverlo pero estar ya en la calle, reírse de la ciudadanía y meterse en todos los charcos donde podía haber mierda? Pues ya ven. Ahí está. De nuevo paseando por las calles, con chófer y aires de no haber roto jamás un palo de golf. Pero así es este país nuestro, donde todo se olvida con celeridad, nada importa y los pelotazos siguen siendo el horizonte al que mirar con la ilusión de llegar cuanto antes.

Desde luego a Julián Muñoz la crisis se la trae al pairo, que ya tendrá él sus ahorrillos. Que se vuelva a presentar a alcalde, que lo mismo sale, porque en Marbella mucho no parece que hayan cambiado las cosas.