Cabeza de ratón

Españoles todos

¿Qué es España?, ¿Cuántas Españas hay? Mencione tres productos de la marca España. ¿Qué es la Roja? ¿Cuántos eran los Reyes Católicos? ¿Quién escribió el Quijote? ¿Quién descubrió América? ¿Qué es una hipoteca?. Señale sobre el mapa los límites de España. Delimite sobre el mapa las fronteras autonómicas ¿En qué provincia española se sitúa Gibraltar? ¿Son españoles los catalanes? Conjugue el pretérito imperfecto del verbo desahuciar. ¿Qué es un ERE? ¿Quién escribió los papeles de Bárcenas? ¿Qué es una infanta?, ¿Cuál es el parentesco entre Iñaki Urdangarín y el rey de España?. ¿ Cómo se llama el seleccionador español de fútbol? ¿En qué comunidad española se fundó el Banco de Santander?

Estas serán algunas de las preguntas del examen de español para extranjeros (EEE), obligatorio dentro de poco para conseguir la nacionalidad española, que un comité de sabios y políticos ( 5 sabios y 7 políticos) redacta estos días, un cuestionario que servirá para marcar el arraigo de los candidatos a la españolidad. Tarea ardua y espinosa que plantea algunos problemas previos, por ejemplo: ¿Si el candidato solicita la nacionalidad en Barcelona el examen de españolidad se hará en catalán? (léase, euskera, gallego, valenciano…). ¿Serían capaces los ciudadanos españoles nativos de responder correctamente a la primera pregunta: ¿Qué es España?, ¿Cuál es la respuesta correcta?.

Es urgente nacionalizar cuanto antes a cuantos más ciudadanos mejor para paliar el vaciamiento progresivo del país por la creciente emigración y prevenir la probable deserción, por ejemplo, de esos ciudadanos catalanes que a la pregunta del cuestionario: ¿Son españoles los catalanes? respondería negativamente y suspendería a conciencia. En la certeza de que si tuvieran que someterse obligatoriamente a este examen de españolidad muchos españoles suspenderían también, los miembros del comité se están planteando realizar la evaluación y medir el arraigo de los examinandos en forma de test:

¿Qué es España?: A/ Una unidad de destino en lo universal. B/ Un país de la Unión Europea. C/  ¿Y tú me lo preguntas? España eres tú.

¿Cuál de estos tres productos no pertenece a la marca España?

A/ El jamón de Jabugo. B/ La paella. C/ la sanidad pública.

¿Qué es "La Roja"? A/ La selección española de fútbol. B/ El alias de Ada Colau. C/Una variedad de naranja sanguina.

Una vez superado el test de españolidad, el catecúmeno tendrá que realizar un solemne juramento de fidelidad al Rey, lo que excluye a los posibles candidatos republicanos. Algunos miembros del comité de sabios proponen también introducir un juramento de fidelidad a la Iglesia Católica o al menos a la fe cristiana para reforzar el arraigo, pero de momento la cuestión sigue en el aire. Tras el juramento de fidelidad el nuevo español repetirá tres veces golpeándose el pecho "Ya soy español, español, español" y tarareará al menos tres estrofas del himno nacional.

En diferentes ciudades españolas, academas y universidades privadas preparan cursos de iniciación a la españolidad que garantizan aprobar los correspondientes exámenes de nacionalización, aunque, como habrán podido apreciar en las anteriores líneas, las preguntas cruciales del cuestionario ya han empezado a filtrarse y dentro de poco podrán bajarse de Internet de forma gratuita. Hecha la ley, hecha la trampa, reza un sabio axioma de la gramática parda de la lengua española, y aquí, hacer trampas no está mal visto, a no ser que te vean, según las españolísimas leyes de la picaresca que siguen vigentes.

Pero hay otra vía para españolizarse, desde hace poco la nacionalidad española se vende al módico precio de 250.000 euros que hay que invertir en la adquisición de una propiedad inmobiliaria en territorio español. Es un procedimiento caro pero selectivo que producirá españoles de primera calidad y excluirá a inmigrantes subsaharianos  que no tienen, literalmente, donde caerse muertos. Un nuevo artículo de la inviolable Constitución lo ratificará dentro de poco: Es español todo aquél que compre una vivienda en España de más de 250.000 euros y pague puntualmente los plazos de la hipoteca. El impago de tres cuotas conllevará la pérdida de la propiedad y de la nacionalidad adosada a la misma.