Cabeza de ratón

Los políticos tienen glúteos

El naufragio ha pasado y funciona el motor de la barca que nos está llevando a la otra orilla. Montoro recurre a las metáforas náuticas para contarnos lo bien que nos va a ir de aquí a las elecciones, la recuperación está llegando a buen puerto, la recuperación -dice Cristóbal Montoro el gran navegante- está ya en el umbral de nuestras casas aunque aún no ha llamado a la puerta porque es muy tímida, pero se va soltando.

El almirante Montoro anuncia una lluvia de millones de euros que está al caer sobre nuestras desvaiidas cabezas. El capitán Montoro desafía a los expertos de la OCDE, que un día nos advierten contra el exceso de austeridad y al siguiente recomiendan bajar las pensiones y subir los impuestos. Montoro  no va a subir el IVA y va a recortar el IRPF. El IVA seguirá estando en ese 21% injusto e inasumible, la buena noticia es que no hay noticia .

Vender como gran acierto el no machacar más, de momento, a los ciudadanos, necesita mucha retórica y Montoro ha optado por la vieja escuela. Franco , marino frustrado, amaba la retórica marítima,  llevaba el timón en la singladura de la nave del Estado y, sobre todo en verano, gustaba disfrazarse de almirante para ir a alancear cachalotes comunistas y ballenas masonas. Habría que esperar al siglo XXI para escuchar otra proclama naútica de semejante nivel, la de Federico Trillo sobre la toma de Perejil con viento de Poniente.

Háblame del mar marinero Cristóbal, superviviente del naufragio de nuestra economía y culpable de la falta de salvavidas que echó a pique, o al paro, a tantos ciudadanos porque el gobierno solo ofreció chalecos a los pasajeros de primera clase. Aumenta el número de parados pero también aumenta el número de multimillonarios y ya sabemos, gracias a la estadística, que si yo me como tres pollos y usted ninguno tocamos a uno y medio por cabeza aunque usted ni siquiera llegue a chupar los huesos. De momento no subirá el IVA y cuando un político dice de momento quiere decir "ahora no, pero pregúnteme dentro de un rato" y cuando dice nunca quiere decir, "llámeme la semana que viene"

En vano trata Montoro de suplir con su vana retórica su falta de glamour, de encanto personal. Montoro es muy feo, su sentido del humor no tiene sentido y su vocecilla sarcástica chirría  como un engranaje sin grasa. La belleza es un bien por sí misma y reparte sus dones de forma arbitraria y caprichosa. Que la belleza física influye positivamente en la percepción que tenemos de las personas está más que demostrado, pero nunca pensé que esa influencia llegara hasta tal punto. Empecé a intuirlo cuando Aznar comenzó a lucir sus abdominales y cuando la reportera de un programa rosa alabó la buena "definición de glúteos" de Tomás Gómez.

A la pregunta ¿usted que  prefiere un presidente, o presidenta, guapos y malos gobernantes, o feos pero buenos? El 37% de los encuestados optó por la segunda opción, un 40 %  los prefirió guapos y buenos gobernantes saltándose las reglas de la encuesta y el 33 % restante se negó a contestar a semejante chorrada. Pedro Sánchez alias "el Guapo"está dispuesto a poner su "glamour" y su impoluta camisa blanca al alcance de todos los televidentes. Tras una tímida entrada telefónica en Sálvame donde trató de hacer volver a la manada socialista al presentador, desmandado por el Toro de la Vega, Pedro Sánchez casi no tuvo tiempo ni para cambiarse de camisa antes de ir al Hormiguero donde se mostró  como un veterano del debate político televisivo contestando a las preguntas que le hacían con las respuestas de las preguntas que le hubiera gustado que le hicieran. Pedro Sánchez batió además un récord, no mencionar la palabra Podemos durante los minutos que duró el debate sobre el populismo, fue duro pero lo consiguió.

La moda de los candidatos o portavoces guaperas comienza a causar estragos en el PP que nos va presentando a los vencedores de su gran casting, de nuevas caras y menos canas, con tabletas abdominales, glúteos bien definidos e ideas difusas. Los glúteos de los políticos son fundamentales por el gran uso que hacen de ellos en el desempeño de sus sedentarias labores. No profundicemos en el asunto.