Multiplícate por cero

Perseguida hasta la muerte

El banco me perseguiría hasta la muerte si no recuperara todo el préstamo hipotecario con el que pagué mi casa. Me llena de satisfacción poder contribuir de esta manera a la solidez y estabilidad del sistema financiero español y a la confianza de los prestatarios extranjeros.

La agencia de calificación Moody’s ha destacado en su informe semanal que en España la tasa de morosidad hipotecaria de las familias está en un moderado 2,6% porque los españoles "son conscientes de que el banco les persigue hasta la muerte" si no pagan. Aquí se recortan otros gastos antes de dejar de pagar la hipoteca y, si es necesario, la familia echa una mano. Moody’s y Salgado esperan que no se extienda la interpretación de la Audiencia Provincial de Navarra que ha decidido que el BBVA debe conformarse con haber embargado la vivienda como pago del préstamo puesto que la tasación del inmueble cubre de sobra el crédito. La Audiencia ha llevado a la práctica lo que propuso Izquierda Unida y lo ha hecho alegando la "responsabilidad moral" del sector financiero que es el que ha provocado la crisis, aunque no lo haya hecho la entidad en cuestión.

Nuestra normativa supone una "condena en vida" (son palabras de The New York Times) para el hipotecado pero es valeriana para el sector financiero. Los bancos, las agencias de calificación, el Ministerio de Economía y la mayoría de los expertos temen que, si bastara devolver la vivienda para dar por finiquitado el crédito hipotecario, aumente la morosidad; entonces, las entidades concederían menos préstamos y más pequeños porque habría más riesgo, con lo que el capital ahorrado para comprarse una casa tendría que ser mucho más elevado que ahora y todo eso perjudicaría la venta de viviendas, el crecimiento y el empleo.

Oye, te dicen, es lo que ocurrió en Estados Unidos: miles de ciudadanos perdieron el trabajo y devolvieron las llaves de sus casas, y eso provocó el hundimiento de Fannie y Freddie, los dos grandes bancos hipotecarios. Callan que algo tuvo que ver que, en una gestión disparatada, los bancos dieran hipotecas a personas insolventes o que se expandiera el riesgo de las hipotecas basura mediante paquetitos con los que se forraron los bancos de inversión sin que las agencias de calificación avisaran del riesgo.

Nada, nada. Es mejor para todos nuestra dura y exigente legislación (que también existe en otros países) para que durmamos tranquilos sabiendo que los bancos cobrarán hasta el último céntimo –incluyendo intereses– de préstamos basados en tasaciones sobrevaloradas, aunque para ello tengas que perder la casa, el coche, la nómina y lo que se tercie en bienes presentes o futuros. Y es que en Estados Unidos, donde la garantía de la hipoteca es la propia vivienda, no saben lo que es bueno. Así les va. No como aquí, que nuestro sistema financiero es sólido como una roca. Un momento, si me parece que estamos en plena recapitalización de las cajas de ahorros porque les falta solvencia y liquidez. ¿Será que las persecuciones no bastan?

Seguros contra el impago

Probablemente se puedan encontrar otras opciones distintas a responder con todos los bienes presentes o futuros. Puede ser un seguro como ha propuesto CiU (lo encarecería, pero ya lo hacemos con el coche) o presentar otras garantías si así lo quiere el cliente .

¿Y la responsabilidad de los notarios?

En las denuncias por abusos de la banca, los notarios se suelen ir de rositas, a pesar de ser los responsables de explicar con claridad lo que dicen las escrituras. ¿A cuántos clientes les dijeron que el tipo de interés de su crédito tenía ‘suelo’ o que devolver la casa no bastaba?