Multiplícate por cero

El estrabismo del Gobierno en los Presupuestos

El Gobierno sabe que tiene que mirar a dos objetivos divergentes en los Presupuestos del año que viene: convencer a los mercados de que cumplirá a rajatabla el objetivo de déficit y, por otro lado, hacer un presupuesto presentable para acudir a las elecciones. Las duras medidas de ajuste que los mercados aplaudirían no podrían ser bien aceptadas por los ciudadanos que estarán llamados a votar en noviembre o marzo. El Ministerio de Economía y Hacienda ha elaborado un techo de gasto que aúna ambos objetivos: recorta el gasto para cumplir el déficit aunque en 5.000 millones, mucho menos que este año.

Pero eso sólo se consigue con una previsión de ingresos para 2012 que es un 22% superior a la de 2011. Teniendo en cuenta los 6.000 millones que devolverán las autonomías por anticipos excesivos y los 4.000 millones que el Ministerio prevé ingresar de más este año, el incremento de los ingresos sería del 9,6%. Y para llegar a eso, la vicepresidenta segunda confía en que crezca la economía, en que descienda la petición de aplazamientos de pago por la mejora económica, en que se ingrese más por la lucha contra el fraude fiscal y en que las empresas paguen más. ¿Exceso de confianza? Demuestra mucha fe alguien que el lunes en los maitines de Moncloa destacó las incertidumbres que rodean el crecimiento económico.