Mundo Rural s.XXI

La Universidad de Verano de Podemos y el Mundo Rural

Tomás García Azcárate. Experto en Política Agraria Común.

 

Como ya tuve la ocasión de explicar (véase link más abajo), la "movida" Podemos es fruto del movimiento 15 M, un conglomerado dispar de indignados, participantes históricos de muchas batallas y aún más derrotas, ecologistas organizados (Equo) o no,  actores de distintos movimientos sociales, antiguos militantes antifranquistas que volvieron a sus casas después de la transición, herederos de la tradición anarco-sindicalista de los  jornaleros andaluces,nacionalistas y regionalistas progresistas de distintas partes del estado, antiguos comunistas, y comunistas perseverantes, yayoflautas y estudiantes recién llegados a la vida política… Esta diversidad, incluso a veces cacofonía, se ha visto reflejada tanto en el programa como entre los participantes y los debates.

Del jueves 22 al domingo 25 de septiembre, tuvo lugar la Universidad de Podemos 2016. Varias de las mesas redondas abordaron temas, directa o indirectamente, relevantes para el medio rural y la agricultura española. Me voy a limitar a las dos más directamente orientadas a este fin aunque también se abordó esta problemática en la mesa redonda sobre "alimentación, soberanía y democracia" o sobre los movimientos ecologistas.

El estado ecológico de nuestro país y las propuestas para su conservación
Tuvo lugar el jueves 22 de 18.30 a 20 horas y contó con la participación de Pedro Arrojo (diputado por Zaragoza y promotor de una nueva cultura del agua, Fernando Prieto (del Observatorio de la Sostenibilidad), Teresa García Azcárate (doctora ingeniero agrónomo y coordinadora rural de Podemos -Andalucía) y estuvo moderada por Juan Antonio López de Uralde Garmendia, fundador de Equo. López de Ugalde introdujo el debate señalando que el tema está en el centro de intensas discusiones dentro de la familia podemista, con tensiones, por ejemplo sobre el futuro de la minería de carbón o la re-introducción del lobo, que exigen respuestas y orientaciones políticas claras.

No hay respuestas sencillas a problemas complejos. Evidentemente, la promoción de la biodiversidad pasa por la protección de la fauna salvaje. Pero, como he podido comprobar en la sierra de Madrid, esta comparte pastos con la ganadería extensiva que, también con razón, se quiere promover para mantener vivo el territorio rural. Pero, al ser endémica la brucelosis entre las cabras salvajes, se pone en peligro a los ganaderos que sacan a pastar sus rebaños. El lobo entra en el mismo registro. La ganadería extensiva en zonas frágiles es su primera víctima. La coexistencia es necesaria pero no es fácil y el anatema no es de recibo.

Fernando Prieto subrayo primero el coste de no actuar, por ejemplo en incendios forestales o en vertederos "clandestinos" de neumáticos como el de Ceseña. Propuso grandes infraestructuras verdes, corredores entre los más del 20% del territorio baja protección medioambiental, anillos verdes en torno a las ciudades, el apoyo a la ganadería extensiva como vía de revitalizar zonas rurales, el promover 1 millón de tejados solares, el transporte intermodal o los coches y motos eléctricos. Pedro Arroyo hablo, como no, del agua. Fue particularmente claro. Con el cambio climático, no se podrían mantener (y aún más aumentar) todas las hectáreas actualmente en regadío. La mejor manera de defender el regadío es reducir (compensando) la superficie menos sostenible para que haya agua para las hectáreas restantes. Es curioso en este sentido que haya un plan nacional de regadíos y ningún plan nacional de secanos, cuando la gran mayoría de las tierras agrícolas lo son. Hay que cambiar el paradigma de la dominación de la naturaleza por el de la sostenibilidad, no hablar del "recurso agua" sino de "ecosistemas", explicar que no hay agua para todo ni para todos. Teresa Garcia Azcarate definió como "insostenible" el actual modelo de desarrollo agrario por sus consecuencias ecológicas (agua, erosión, pérdida de biodiversidad, plásticos, dependencia energética…) y sociales (despoblación, abandono de amplias zonas del territorio). Propuso mirar lo que acontece en Francia donde tras un amplio debate se ha decidido apoyar la agroecología, promover planes de desarrollo comarcales participativos para movilizar todo el potencial endógeno. En cuanto al regadío, abogó por una evaluación también social y la promoción de técnicas de ahorro invirtiendo en investigación, formación de agricultores y técnicos y transferencia de tecnologías.
En resumen, fue un debate intenso, en el que participaron además de los ponentes una decena de personas del público.

¿Desarrollo Sostenible del Mundo Rural? Contenidos y disputas en la construcción del modelo
Fue el viernes 23, de 11.45 a 13.15. Participaron Fernando Fernández Such (Asesor rural de Podemos), Marta Chordá (Circulo Celtiberia y Podemos-Aragón), Beatriz Gascó (Podemos-valencia),  Carmen Ibáñez (Podemos-Extremadura, ganadera y agricultora) y moderó el coordinador del área mundo rural de Podemos y profesor de la facultad de Ciencias Políticas de Madrid, Ariel Jerez. Sala llena, con más de 80 personas. Marta Chorda insistió que los defensores de una España unitaria argumentan que todos los españoles deben ser iguales y tener el mismo acceso a los servicios sociales y sanitarios, se olvidan  que las grandes diferencias no son entre Comunidades Autónomas sino entre medio rural y medio urbano. Falta atención a una población rural envejecida, el internet rural es un internet malo, los servicios sanitarios, de guardería y la escolarización son deficientes… Incluso Podemos no insiste en ello cuando habla del necesario rescate a las personas, de cohesión territorial, de cambiar el modelo de país.

Carmen Ibañez presentó las propuestas agrarias de Podemos. Entre ellas, destacaría ajustar el consumo de agua al índice de reposición de los ríos y acuíferos, esto significa aumentar la eficiencia de los riegos pero también disminuir la superficie regada; diversificar los cultivos y desintensificar para hacer frente a la contaminación difusa lo que requiere una inversión potente en I+D+I; aumentar la resiliencia del sector agrario frente a las consecuencias del cambio climático; recuperar el suelo como organismo vivo y no como simple sustrato de cultivo; la ganadería no debería ocupar el espacio de otras producciones sino concentrarse en la periferia, utilizando tierras y pastos marginales… Desde el punto de vista económica, hay que reducir por un lado los gastos de fuera de la explotación y promover el uso en común de maquinaria y las complementariedades entre explotaciones vecinas y, por otro, orientarse hacia alimentos de alta calidad y agroecológicos.

Fernando Fernández presento su visión de la PAC actual y de las reformas necesarias.  Entre ellas estaría el reforzar el segundo pilar en detrimento del primero (¿y, entonces, como resuelves el problema del aumento de la cofinanciación nacional que esta transferencia de fondos implicaría?); aumentar el valor de las ayudas para las primeras hectáreas como hace Francia y Alemania; reforzar la figura del agricultor activo; consolidar el programa LEADER; limitar las ayudas por explotación (¿pero se trataría igual al gran empresario que crea empleo y al que no?)

Beatriz Gascó subrayo las distintas iniciativas que los cargos electos de Podemos están promoviendo en distintos parlamentos autonómicos y ayuntamientos, propuestas que son a menudo aprobadas por unanimidad con lo que se pregunta porque no lo han hecho antes, cuando gobernaban. Se trata, entre otros, del apoyo a las ventas directas y los mercados locales, a realizar las compras públicas de alimentos con criterios de sostenibilidad favoreciendo los productores locales; a promover el sector forestal como fuente de riqueza y empleo, como forma de limitar los incendios forestales; al oponerse al cracking y al impuesto al sol; a la reutilización de las aguas de las depuradoras y al uso de la energía fotovoltaica para las desalinizadoras que están infrautilizadas; al apoyo a las mujeres rurales y la lucha contra la violencia de género en pueblos con escasa asistencia social; a evitar que el medio rural sea el destinatario de los residuos crecientes del medio urbano…

Comentarios finales

Fueron cuatro días intensos y agotadores. Con más de 1000 inscritos, entre los cuales había mucha gente joven, representó un éxito organizativo. En el debe, cabe poner que, a pesar de que las sesiones fueron de 1 hora y media, faltó tiempo para el debate. Hubiera sido mejor disminuir el número de intervinientes iniciales y/o prolongar las sesiones. También hubiera sido deseable una mayor coordinación entre las distintas mesas redondas para evitar repeticiones y permitir un dialogo más dinámico.  Todas las charlas "rurales" hubieran podido concentrase en una sola mañana y una sola sala. Por supuesto, hay una plaga que se podría llamar "¿Y de lo mío qué?: gente que pregunta por los residuos de lindano en el rio Gállego o sobre que tiene que beber si se quiere quitar de las cervezas. Y, por supuesto también, hubo afirmaciones, digamos "aproximadas" y "verdades indiscutibles" como el rechazo del TTIP, del CETA y de los organismos genéticamente modificados que como su propio nombre indica no se discuten. En el haber, cabe subrayar que Podemos es (según mis informaciones que siempre pueden ser incompletas) la única fuerza política que organiza eventos de este calibre, en los que los temas del mundo rural están presentes. No puedo decir que sean centrales, tampoco hace falta, pero al menos estar están! Frente a los electroencefalogramas planos y el aburrimiento al que nos tiene acostumbrado, estos caballeros discuten, argumentan, discrepan, polemizan. ¡En otras palabras están vivos!