Opinion · O es pecado... o engorda

Una inmensa despensa

Enclaustrarse en casa ya no es sinónimo de austeridad monacal. Prácticamente todo puede llegara tu cocina a través de un servicio de mensajería –creo uno de los pocos negocios florecientes del momento- previa consulta y compra por Internet. El espacio donde se encuentra la despensa global y el recetario más universal; la asesoría gastronómica y el acceso a ingredientes y a un menaje especial, proceda de donde proceda.

El recetario online tiene muchas ventajas: se renueva continuamente, puedes comparar, puedes hacer preguntas… Está bien tener acceso a la receta de las migas castellanas de mi vecino al mismo tiempo que al ceviche peruano que colgó con orgullo un ama de casa limeña. Y en muchos casos, en video, paso a paso, y hasta de la mano de los grandes chefs.

¿Dónde encontrar buenos recetarios? Os recomiendo las web de las marcas comerciales: mantequillas, chocolates, pastas, salsas… Estas empresas tienen departamentos de calidad que experimentan con sus productos y son los primeros interesados en que los platos salgan bien. Igual que las web de menaje, robots de cocina, moldes de silicona… Suelen ser más técnicas y tienen además servicios de atención para dudas. Por lo demás, en cualquier buscador encontrareis cientos de páginas de recetas, en prensa digital, en blogs y en aplicaciones de móvil. Y la posibilidad de interactuar en esos casos enriquece mucho las posibilidades.

Con la receta elegida, hay que hacer la compra. Las páginas de venta de productos alimentarios en Internet surgieron a iniciativa de las grandes superficies para facilitar o completar la oferta del establecimiento. Pero ahora hay supermercados exclusivamente online, como www.Ladespensa.com o www.Genuinos.com e incluso comparadores de precios o agregadores de mercados como www.Carritus.com o www.Soysuper.com que intentan librarte del agobiante paseo con carrito y de las cajas con inmensas colas.

Incluso, en el improbable caso de que a los barceloneses les diera pereza acudir a esa maravilla de mercado que es la Boquería, también tienen solución online: sus comerciantes se han asociado para crear una web de venta, www.Esdemercado.com.otra caja

En el caso de los productores, paradójicamente ha sido la relación virtual a través de Internet la que ha propiciado un contacto directo con el consumidor que de otra forma hubiera sido complicada. Muchos lo habreis comprobado con las mandarinas y naranjas en temporada, una compra directa cada día más popular. Es una forma de poner en práctica la filosofía de que es más sano y más barato consumir productos de temporada y evitar la antinatural maduración en cámara: “del huerto a casa”. Muchas asociaciones de productores y de cultivos ecológicos han generalizado esta forma de venta e incluso la han sofisticado mucho y comercializan suculentas cestas y cajas de fruta y verdura de temporada. Os apunto algunas: www.lahuertafresca.com o www.elportaldelafruta.com o www.disfrutaverdura.com , aunque seguramente a vuestro alrededor hay más posibilidades.

Uno de los productos más populares en la red es el marisco e incluso el pescado fresco. Parece mentira que un producto tan delicado pueda llegar “de la lonja a casa”, convirtiendo tu ciudad en puerto de mar, pero es cierto. De hecho, esas webs han proliferado: www.compramariscoonline.com , www.mariscosislascies.es , www.elmarisconoescaro.com o www.salylaurel.es.

Y tampoco hay que resignarse a no disfrutar de las delicias de la gastronomía regional, a veces tan difícil de encontrar cuando uno sale de los límites provinciales. Hay botillos leoneses a domicilio en www.bierzopaladares.es o www.leonenred.com , tortas del Casar en www.manjaresdelcasar.com , sobrasada en www.sonvivotpalma.com o mojama en www.mojamate.com .

Los hay como www.myjamon.com que incluso llevan productos españoles allí donde los nuevos emigrantes sufren de nostalgia gastronómica. De quesos y vinos, no digo nada. Hay de todo y de todo tipo. Son casi los que primero fidelizaron a sus clientes creando clubs de degustación y catas.

En fin, que echar un vistazo por ese gran mercado online es un paseo que es todo un reclamo para nuestros jugos gástricos. Barato no es. Habrá que hacer cuentas con lo que uno se gasta en parking y gasolina en las ciudades o lo que paga en restaurante si es el único sitio donde uno puede comer un determinado producto. Y sacar conclusiones…

Para contrarrestar la inmovilidad que supone hacer la compra frente al ordenador, os propongo justo el extremo: recoger tu mismo la fruta que vas a comprar. Yo he conseguido hacerlo con las fresas, en una finca cercana a Madrid. Llegas, pides tu cajita vacía en recepción… y te vas a los campos de al lado a recolectar, mientras las pruebas, por supuesto. Al final te cobrarán en función del peso. Puedes comprarlas ya recogidas pero premian tu esfuerzo con una rebaja si lo haces con tus manos y aún rebajan más si pruebas que has ido en bici. La variedad de fresas que cultivan es exquisita, el momento de maduración perfecto y la mañana que pasas con amigos o con niños como hortelano ocasional es una delicia. Muy recomendable.