Extraños Delincuentes

El timo de la ONG, las peluqueras y los niños con cáncer

La crueldad de un delincuente no siempre se ha de medir por el número de puñaladas que propina a sus víctimas. Los hay que ni siquiera llegan a empuñar un arma y que, sin embargo, demuestran tener menos escrúpulos que Rupert Murdoch para conseguir una exclusiva. Es el caso de Yolanda y su cuñada María, dos treinteañeras españolas que creyeron haber encontrado la gallina de los huevos de oro en el buen corazón de la gente. Y para cogerlos, crearon una ONG con el supuesto objetivo de ayudar a los niños con cáncer, aunque presuntamente les sirvió en realidad para estafar a decenas de personas, en su mayoría mujeres inmigrantes y en paro.

Todo comenzó el 30 de noviembre de 2010, cuando Yolanda, que ya contaba con un antecedente policial por estafa, acudió a la Comunidad de Madrid a registrar una ONG llamada Mundo Felíz. Pagó los 36 euros de tasas y puso como fin conseguir "mediante eventos, recaudación para niños con cáncer, beneficiencia y cursos gratuitos de maquilaje y uñas". Una curiosa mezcla de objetivos que, sin embargo, iba a servir para poner en marcha su negocio presuntamente fraudulento.

Así, lo primero que hicieron fue montar en un local situado en la calle Uceda, en el madrileño barrio de Puente de Vallecas, una academia de peluquería. El siguiente paso fue poner anuncios en la prensa del barrio y en internet, y repartir octavillas por la calle ofreciendo a los desempleados cursos de esteticistas. Aseguraban que eran gratis y que supuestamente iban dirigidos a gente en paro con ganas de formarse profesionalmente para abandonar las listas del INEM. Para que los interesados se pusieran en contacto con la ONG, facilitaban dos número de teléfonos móviles y un fijo.

Con estos mimbres, no tardaron en llegar las primeras aspirantes, en su inmensa mayoría inmigrantes con apuros económicos, a las que lo primero que les pedían, pese a la gratuidad del curso que iban a recibir, eran 60 euros por el 'kit' de peluquería con el que iban a recibir el curso. Lo malo es que aprender, lo que se dice aprender, las aspirantes a esteticistas aprendían poco... y comenzaron las quejas.

Pero Yolanda y su compañera no se amilanaron y respondieron a las mismas ofreciendo supuestamente a sus frustradas alumnas un puesto de trabajo precisamente como profesoras en la peluquería. La oferta era tentadora, sobre todo para aquellas mujeres en paro: 1.600 euros al mes por sólo dos días de trabajo a la semana y, encima, con el respaldo del INEM. Eso sí, para conseguirlo el puesto tenían que pagar una fianza con la excusa de que cuando empezasen a trabajar tendrían la llave del local y, de este modo, las dos dirigentes de la ONG se aseguraban que no se llevaban nada de su interior. ¿Cuánto? De 300 a 600 euros.

Algunas de las mujeres que aceptaron a pagar la fianza llegaron a trabajar durante cinco meses preparando a futuras candidatas a esteticistas, aunque, eso sí, no cobraron ni un euro de los 1.600 prometidos ni, por supuesto, les dieron de alta en la Seguridad Social. Cuando les preguntaban a las dos presuntas estafadoras por este pequeño detalle, volvían a dar largas.

De este modo llegó la primera denuncia, a la que le siguieron otras 25 más, aunque la policía no descarta que haya más víctimas. Algunas eran, incluso, de localidades próximas a Madrid que todos los días perdían tiempo y dinero en ir a la academia a recibir los inútiles cursos no tan 'gratuitos' de la peculiar ONG. Poco después, los agentes del Grupo de Policía Judicial de la Comisaría de Puente de Vallecas iniciaban una investigación y conseguían pruebas para detener eron a las dos mujeres. Primero a Yolanda, quien residía en un chalé de Arganda (Madrid) valorado en medio millón de euros y al que las estafadas aseguraron haber visto a bordo de varios coches de alta gama. Y días después, a su cuñada María.

Ambas negaron en sus declaraciones haber cometido ningún tipo de estafas y sólo reconocían haber pedido la "voluntad" a las chicas que iban a sus clases. Eso sí, de la ayuda a los niños con cáncer no dijeron ni mú. Cuando Rupert Murdoch se entere, las ficha para conseguir exclusivas.