Otras miradas

'Juego de Tronos' 7, unidad popular y moción de censura

Miguel Guillén

Politólogo y autor de ‘Podemos-Izquierda Unida. Del desamor a la confluencia’ (Ed. Círculo Rojo, 2017)

Miguel Guillén
Politólogo y autor de 'Podemos-Izquierda Unida. Del desamor a la confluencia' (Ed. Círculo Rojo, 2017)

Es imposible no ver los capítulos de la serie Juego de Tronos sin atender a los entresijos de carácter político que en ella aparecen. Imposible. A quien no haya leído el libro Ganar o morir. Lecciones políticas en Juego de Tronos, coordinado por Pablo Iglesias, le recomiendo su lectura, a pesar de se escribió cuando solamente habían transcurrido tres temporadas de la celebrada serie de HBO. Desde aquí aprovecho para retar a Iglesias a coordinar un nuevo volumen que tenga en cuenta las siete temporadas. Creo que ya está tardando en publicarse.

La séptima temporada que acaba de concluir (¡ojo a los spoilers!) no ha defraudado a quienes seguimos la serie con las gafas politológicas puestas, que somos muchos, y no hace falta haber estudiado Políticas. En mi caso, no he podido dejar de pensar en la actualidad política española, y en concreto en dos temas específicos: la unidad popular y la necesaria moción de censura al Partido Popular. Intentaré poner algunos ejemplos ilustrativos en este artículo.

Cuando hablamos de unidad popular, hablamos de la necesidad perentoria de que diferentes organizaciones políticas confluyan para reforzarse mutuamente, con el objetivo central de echar al PP de las instituciones y ganar el poder para gobernar en beneficio de la gente común. Se trata de un objetivo que compartimos muchas personas. Unidos Podemos, sin duda alguna, es un primer paso que, a pesar de que avanza lentamente, marca el camino a seguir.

La unidad de Podemos, Izquierda Unida y los diferentes sujetos políticos plurinacionales se me antoja imprescindible. Y viendo los capítulos de la recién terminada séptima temporada de Juego de Tronos no he podido evitar pensar en Podemos e Izquierda Unida, en Pablo Iglesias y Alberto Garzón. En el tercer capítulo hay una conversación entre Daenerys Targaryen, Jon Nieve y Tyrion Lannister que me remitió irremediablemente a los tiempos en que Podemos e Izquierda Unida aún no habían aunado fuerzas y andaban a la greña. Jon Nieve acude a Daenerys para pedir su ayuda para derrotar al enemigo común (los Caminantes blancos), y esta le pide que se incline ante ella y le jure lealtad, en virtud de una antigua promesa de un antepasado de los Stark. Jon Nieve se niega, argumentando que él no es culpable de lo que hicieran sus ancestros y porque los señores del Norte confiaron en él para gobernarlos. Me parece que el paralelismo Nieve-Garzón es evidente: no quiere humillarse ante Daenerys, si bien sabe que la unidad es necesaria. Y conste que no creo que la reina Khaleesi sea el personaje de la serie que mejor representa a Pablo Iglesias. Pero eso es otra cuestión. Jon Nieve se dirige a Daenerys porque considera que la unión entre ambos es imprescindible para ganar al enemigo común: "no soy vuestro enemigo. Los muertos son el enemigo", le dice Nieve a la reina Targaryen. Después, le espeta: "si sobrepasan el Muro y estamos guerreando entre nosotros, estaremos perdidos". Y ya sabemos que históricamente las izquierdas han perdido un tiempo valioso en pelearse entre ellas mientras el enemigo común alcanzaba el poder. Parece que, por fin, hay dos líderes empeñados en desmentir a la Historia.

Otro ejemplo lo encontramos en el capítulo cuarto, cuando Jon Nieve conduce a Daenerys a una cueva donde hay pinturas muy antiguas en la pared. En ellas se ve a antepasados guerreros, y también a Caminantes blancos. Jon Nieve le explica a Daenerys que aquellos hombres "luchaban juntos, contra el enemigo común. A pesar de sus diferencias, a pesar de todas sus sospechas. Juntos. Y debemos hacer lo mismo si queremos sobrevivir. Porque el enemigo existe, siempre ha existido". Daenerys le dice a Jon Nieve que luchará por él, pero cuando hinque la rodilla, pero Nieve se niega nuevamente.

Pero un tema que sin duda será central en los próximos meses es la posible moción de censura, liderada por el PSOE de Pedro Sánchez, para desalojar al PP del gobierno. En esta séptima temporada de Juego de Tronos no he podido evitar encontrar algunos paralelismos. Se habla a lo largo de los siete capítulos del enemigo común (los Caminantes blancos), y si bien en los primeros se describe la alianza entre Daenerys y Jon Nieve, hacia el final de la temporada son estos quienes acuden a Desembarco del Rey para negociar una tregua con la reina Cersei Lannister, con la voluntad de luchar juntos contra este enemigo común del que hablamos. En la escena de la negociación de la tregua, Tyrion inicia la conversación explicando que "somos un grupo de personas que no nos caemos muy bien (...). Hemos sufrido todos a manos de los otros. Hemos perdido seres queridos a manos de los otros. Si tan sólo quisiéramos más de lo mismo no habría necesidad de congregarse. Somos totalmente capaces de librar la guerra entre nosotros sin vernos cara a cara". Más adelante, y ante la incredulidad de Cersei después de escuchar las palabras de su hermano, Jon Nieve explica que "no se trata de vivir en armonía, sino sólo de vivir. La misma cosa viene a por todos. Un general con quien no podéis negociar, un ejército que no deja cadáveres en el campo de batalla". Cersei no está por la labor, pero cuando ve el caminante blanco capturado más allá del Muro que le han traído ante sus ojos, cambia de opinión. Toma conciencia de la gravedad del peligro, del enemigo común. Las palabras de Jon Nieve son bien elocuentes: "sólo hay una guerra que importe: la gran guerra. Y ya está aquí". Pero la firma de la tregua se va al garete cuando Nieve reconoce que no puede jugar lealtad a Cersei, porque ya lo ha hecho antes a Daenerys.

En un interesante y posterior diálogo entre Jon Nieve y Theon Greyjoy, este se extraña por la confesión del primero ante Cersei, y le dice: "podríais haber mentido a Cersei. Sobre lo de arrodillarte ante Daenerys. Lo arriesgaste todo por decir a un enemigo la verdad". A lo que Nieve le responde: "fuimos a firmar la paz. Y debemos ser sinceros entre nosotros si vamos a combatir juntos". Con toda seguridad el personaje de Cersei Lannister se parece a Pedro Sánchez como un huevo a una castaña, pero en este caso creo que se me permitirá la licencia de establecer el paralelismo entre esta trama de la serie y la necesidad de que el PSOE acceda a presentar la moción de censura al gobierno de Rajoy. Para ello, es bien cierto que Unidos Podemos deberá mostrar lealtad al partido de Sánchez, indudablemente. Estaremos de acuerdo en que el PP no es exactamente lo mismo que los Caminantes blancos (más quisieran ellos), porque los hilos del poder los mueven más allá de la calle Génova, pero un paso imprescindible será sin duda alguna el desalojo del PP del gobierno. ¿Serán capaces de aunar sus fuerzas contra el enemigo común los partidos de izquierdas junto a los nacionalistas? Ganar o morir. El invierno llegó a nuestro país hace ya demasiado tiempo.