Otras miradas

Cómo librar al Ártico de un posible ‘Prestige’

Míriam Zaitegui Pérez

Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES)

Míriam Zaitegui Pérez
Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES)

Las imágenes de la catástrofe del Prestige no se nos han olvidado: este mismo mes las recordábamos en el 15 aniversario del desastre. Con aquella catástrofe en nuestras costas aprendimos, de la forma más dura, el peligro que entraña el transporte y uso de petróleo en el mar.

Las poblaciones humanas, especies y ecosistemas de las zonas polares son muy vulnerables al cambio climático, ya que estas áreas se derriten a una velocidad cada vez mayor. Por si esto fuera poco, las aguas del Ártico, al ser cada vez más navegables, han visto incrementada la presencia de buques petroleros y en consecuencia hoy el Ártico está en riesgo de sufrir un desastre similar al del Prestige.

Los combustibles conocidos como HFO por sus siglas en inglés (Heavy Fuel Oil) son uno de los más pesados que existen y son prácticamente imposibles de limpiar en caso de derrame. Además, producen mayor cantidad de contaminantes que otros derivados del petróleo, con un efecto muy negativo en el clima y la salud. Por estas razones la IMO (International Maritime Organization), organismo perteneciente a Naciones Unidas, prohibió su transporte en el Antártico.

Entonces ¿por qué permitirlos en el Ártico?

ECODES, junto con otras 16 ONG, forma parte de la Clean Arctic Alliance (Alianza por un Ártico limpio), que lidera la campaña HFO FREE- ARCTIC.

La campaña HFO-FREE ARCTIC defiende que la prohibición del uso y transporte de este combustible en aguas árticas y su eliminación y sustitución progresiva por otros combustibles alternativos es la forma más efectiva para reducir el riesgo de desastres como el Prestige y disminuir emisiones contaminantes en la zona ártica.

Es un buen momento, ya que países como Canadá, Alemania, Finlandia, Holanda, Islandia y Estados Unidos han propuesto a la IMO trabajar en este sentido. El Parlamento Europeo también ha apoyado esta propuesta, y ahora es necesario que otros países, como España, se sumen.

Necesitamos cómplices. Con este objetivo, a principios de 2017 la Clean Arctic Alliance y la empresa de barcos Hurtigruten lanzaron el Arctic Commitment (Compromiso por el Ártico), una llamada a organizaciones, investigadores, compañías privadas… a dar un paso adelante y apoyar la prohibición del uso y transporte de HFO en el Ártico. ¿Te unes?