Otras miradas

Bolsonaro o Salvini, mayordomos de las mismas élites

Dina Bousselham

Politóloga. Secretaria de Comunicación de Podemos Comunidad de Madrid

Amanhã vai ser outro dia
(Chico Buarque)

Piñera, Duque, Macri, Trump, Bolsonaro allí. Orban, Salvini, Casado, Le Pen aquí. Ya no son excepciones, sino síntomas de que el momento populista que se instaura, está siendo dominado por la extrema derecha, por una oleada ultra conservadora. Esta ofensiva oligárquica va acompañada como hemos visto en el caso de Brasil, de golpes judiciales. En el pasado las dictaduras tomaban el poder entrando con tanques a los palacios y destituyendo a la fuerza a presidentes elegidos democráticamente. Hoy los instrumentos que utilizan las élites son precisamente la justicia y la democracia. Ya lo decía Boaventura[1] de Sousa: las democracias también mueren democráticamente. Se avecinan malos tiempos.

En un momento en el que el 8M ejerce en la calle su hegemonía, gana en Brasil un misógino que ha hecho de su lucha contra las mujeres su bandera. Malos tiempos.

En un momento en el que la lucha antirracista está más viva que nunca, en un país donde más de la mitad de la población es negra, gana en Brasil un racista que dice que "Más de mil millones de dólares al año estamos gastando en las comunidades negras. No sirven ni para procrear". Malos tiempos.

En un momento en el que la pelea del colectivo LGTBI se escucha con fuerza, gana en Brasil un homófobo que anima a pegar en la calle a quienes se besen siendo del mismo sexo. Malos tiempos.

Es llamativo -y es uno de sus mayores triunfos- cómo el voto de Salvini o de Trump es un voto transversal. Por su parte Bolsonaro ha recibido un 42 % de apoyo[2] entre el electorado femenino. También en las comunidades indígenas, donde ha obtenido un 41 % de respaldo. Y también entre la población negra en la que goza de un 37 % de simpatías.

La pregunta que sigue es ¿por qué la extrema derecha está sabiendo conectar mejor con el pueblo? Una de las claves tiene que ver con que estos partidos han generado una narrativa que busca conectar con ese sentimiento de búsqueda de bienestar que anhelan quienes han vivido en los últimos 10 años golpeados por la crisis económica. Golpeados por la austeridad.

Brasil acima de tudo, Make America great again... siguen el mismo patrón. Prometen orden y garantías para las clases trabajadoras, ofrecen un horizonte para salir del agujero de la pobreza pero en realidad su proyecto político se basa en poner a pelear al último contra el penúltimo. Señalar al más débil, al migrante, a las mujeres poniendo en peligro la libertad, la igualdad y la fraternidad. Por eso son proyectos que quieren atacar entre otras cosas la memoria histórica, la memoria colectiva, para desvincular las luchas que nos precedieron. Porque saben bien que el imaginario colectivo es uno de los elementos más fuertes de creación de pertenencia y de comunidad. Sin embargo ellos prefieren ensalzar el individualismo como forma de vida. Si eres pobre es culpa tuya. Trabaja duro, esfuérzate y lo conseguirás. Mientras nos roban y nos condenan a la precariedad.

Con todo esto, nuestra principal tarea es conseguir aglutinar todas las luchas (no fragmentarlas) pensando siempre en ese sentimiento de bienestar real que necesita la gente. Barrio a barrio, casa por casa, explicando nuestro proyecto y señalando a la precariedad y a un sistema neoliberal injusto como nuestro principal adversario. Bolsonaro o Trump son el resultado de una misma élite financiera que ha destruido trabajo, nos ha dejado sin pan, nos ha dejado sin casa y sin futuro. Debemos ser capaces de explicarlo, y de combatirlo. Aquí con el trasfondo de una Europa en descomposición no toca resistir sino redoblar los esfuerzos con una contraofensiva democrática y popular que defienda a la gente desde la digna rabia.

No es momento de bajar los brazos. ¡Fascismo nunca más!


NOTAS
[1] https://blogs.publico.es/espejos-extranos/2018/10/24/brasil-las-democracias-tambien-mueren-democraticamente/
[2] Aún no hay datos definitivos, pero las encuestan indican esto. Ver: https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/por-que-votan-por-bolsonaro-articulo-820464