Opinión · Otras miradas

Nueva Constitución en Cuba sin matrimonio igualitario ni elección presidencial directa

La nueva Constitución, que se someterá a referéndum el 24 de febrero, establece que Cuba es un Estado laico pero el Partido Comunista ha decidido aplazar la legalización del matrimonio igualitario, rechazado por las iglesias evangélicas y el episcopado católico que lo consideran imperialismo cultural y colonialismo ideológico. La definición del matrimonio y el procedimiento para elegir al Presidente de la República fueron las reformas más discutidas en la consulta popular sobre el proyecto de Constitución elaborado por la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel , y el primer cecretario del Partido Comunista de Cuba y el expresidente Raúl Castro participan en una marcha para celebrar el 166 aniversario del nacimiento del héroe de la independencia, José Martí, en La Habana. REUTERS / Fernando Medina
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel , y el primer cecretario del Partido Comunista de Cuba y el expresidente Raúl Castro participan en una marcha para celebrar el 166 aniversario del nacimiento del héroe de la independencia, José Martí, en La Habana. REUTERS / Fernando Medina

En las asambleas de los barrios y de los centros de trabajo, la mayoría de las opiniones sobre la definición del matrimonio reclamaron que siguiera siendo de un hombre y una mujer en lugar de entre dos personas como proponía la ANPP. En el texto que finalmente se votará queda aplazada la legalización del matrimonio igualitario hasta que dentro de dos años se realice otro referéndum específico sobre el Código de Familia.

No se ha aceptado la reclamación, también mayoritaria, de que el Presidente de la República sea elegido por votación popular directa y se mantiene la decisión del PCC de que sea un procedimiento indirecto a través de la ANPP.

Sí se ha incluido, como consecuencia de la consulta popular, un artículo que garantiza la participación de los trabajadores en los procesos de planificación, regulación, gestión y control de la economía. Un cambio importante es que la economía socialista tiene en cuenta, regula y controla el mercado y la propiedad privada.

En la nueva Constitución se establece que Cuba es un Estado socialista y democrático de derecho que garantiza el goce y el ejercicio irrenunciable, imprescriptible, indivisible, universal e interdependiente de los derechos humanos pero se mantiene al Partido Comunista como la fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado.

Hubo en la ANPP un debate sobre la definición del partido que ha quedado como marxista y leninista porque “en opinión de varios catedráticos consultados, la formulación marxista-leninista tenía un matiz estalinista”.