Opinión · Otras miradas

El ecologismo político seguirá teniendo representación en el Congreso de los Diputados

El martes pasado se presentó públicamente el preacuerdo entre Equo y Podemos para que el partido verde forme parte de la candidatura Unidas Podemos en las elecciones generales del próximo mes. Seguramente esta noticia no ocupará las portadas de los principales diarios, pero se trata de algo más importante de lo que parece. Porque sin este acuerdo, probablemente no sería posible que en el próximo Congreso de los Diputados hubiese ninguna persona en representación directa de un partido verde, en este caso Equo, más allá de los diputados o diputadas que militan en Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), y que ya cuentan con una amplia trayectoria defendiendo los valores del ecologismo político durante muchos años en las instituciones. Buena noticia, pues.

En la última legislatura, el partido Equo ha estado representado en el Congreso por el histórico Juantxo López de Uralde (diputado por Álava), Rosa Martínez (diputada por Vizcaya) y Jorge Luis (diputado por Huesca). En el caso de ICV (que formaba parte de la coalición En Comú Podem y que es miembro del Partido Verde Europeo, como Equo), Josep Vendrell i Aina Vidal fueron elegidos por la circunscripción de Barcelona, mientras que en el Senado han representado al partido catalán Maria Freixanet, Joan Comorera y Sara Vilà. Como ya he comentado, ICV cuenta con una larga trayectoria en las Cortes Generales, y son varios los diputados y diputadas que han trabajado dura y dignamente defendiendo los valores del ecosocialismo (ICV se define como “ecosocialista”), en momentos en los que no era fácil hacerlo. Desde aquí mi reconocimiento a personas como Joan Saura, Joan Herrera, Laia Ortiz o Joan Coscubiela, por citar solamente unos pocos ejemplos de personas que han llevado durante años a las Cortes propuestas de las que muy pocos hablaban pero que afectaban (y afectan) directamente a nuestra calidad de vida y la que tendrán nuestros hijos y nietos.

El acuerdo firmado entre Podemos y Equo es una buena noticia porque, como se explica en el texto, el agravamiento de la crisis ecológica requiere de una respuesta política a gran escala. A día de hoy, sólo quienes se benefician del sistema pueden negar que el actual modelo económico es insostenible y nos conduce al desastre. Hay que situar la sostenibilidad y el ecologismo en el centro del debate, a pesar de las dificultades y aunque la crispación identitaria y la lucha de banderas lo tapen todo. En el documento presentado por Equo y Podemos se presenta una serie de compromisos que deberían gozar de un protagonismo fundamental. Porque es absolutamente necesario luchar contra el cambio climático, proponiendo las medidas legislativas que garanticen la reducción progresiva y continua de las emisiones de gases de efecto invernadero. Porque hay que trabajar incansablemente para una transición energética cuyo objetivo sea un modelo basado al 100% en las energías renovables. Porque hay que seguir avanzando en la descarbonización de la economía y la desnuclearización. Porque hay que seguir defendiendo la conservación de la biodiversidad como el elemento clave para la sostenibilidad de nuestro planeta. Porque hay que promover iniciativas de defensa de los derechos de los animales… Sé que no será fácil situar estos temas en los principales titulares de los medios de comunicación en los tiempos que corren, pero estoy convencido de que los diputados y diputadas ecologistas trabajaran insistentemente para conseguirlo.

Esta semana jóvenes de todo el mundo participan en una movilización global reclamando medidas en defensa del clima. La sueca Greta Thunberg ha marcado el camino, se ha convertido en un fenómeno de escala global y ha conseguido situar en primera línea mediática la urgencia de actuar en defensa de nuestro planeta. Como dijo Thunberg en la cumbre del clima de la ONU del año pasado, “nuestra biosfera se está sacrificando para que las personas ricas en países como el mío puedan vivir de lujo. Son los sufrimientos de muchos los que pagan por el lujo de unos pocos (…). Ustedes dicen que aman a sus hijos por encima de todo, pero les están robando su futuro ante sus propios ojos (…). Necesitamos mantener los combustibles fósiles en el suelo y debemos centrarnos en la equidad. Y si las soluciones dentro del sistema son tan imposibles de encontrar, tal vez deberíamos cambiar el sistema en sí mismo”. Se puede decir más alto, pero no más claro.

La lucha debe seguir en la calle, pero también en las instituciones. Y en nuestras Cortes Generales la presencia del ecologismo político es más necesaria que nunca. Porque no hay Planeta B.