Opinion · Otras miradas

Los dueños de los mariachis escogen las canciones

José Manuel Martín Medem

Forma parte de la Junta Ejecutiva del Sindicato de Periodistas de Madrid.

Los bancos pueden condicionar la orientación política de un medio de comunicación como accionistas de la empresa, concediendo créditos y contratando publicidad. ¿No sería bueno eliminar por lo menos uno de estos tres mecanismos de control para mejorar la independencia de los medios y la calidad de su información? En Ecuador se realizó una consulta popular y se aprobó lo que establece el artículo 312 de su Constitución: Las entidades o grupos financieros no podrán poseer participaciones permanentes, totales o parciales, en empresas ajenas a la actividad financiera. Se prohíbe la participación en el control del capital, la inversión o el patrimonio de los medios de comunicación social a entidades o grupos financieros, sus representantes legales, miembros de su directorio y accionistas.

Me parece que en España una limitación similar al poder de la banca sintonizaría con el artículo 20 de nuestra Constitución, que obliga a proteger el derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión, y también con el artículo 128 cuando advierte que toda la riqueza está subordinada al interés general. En México dicen que el que paga los mariachis escoge las canciones. Impedir que los bancos sean los propietarios de los mariachis para aumentar así el pluralismo de sus repertorios, ¿es una barbaridad antisistema o una forma de mejorar la democracia? Una periodista tan del sistema como Victoria Prego, que preside la Asociación de la Prensa de Madrid, denuncia la falta de independencia en muchos casos personal y en la mayoría de los casos empresarial y su consecuencia inevitable: la falta de rigor y de neutralidad. Así presenta el Informe Anual de la Profesión Periodística que refleja la opinión del 66% de los profesionales sobre el problema fundamental: la falta de independencia política o económica de los medios y el paro y la precariedad laboral que aumentan el temor al despido e impiden la elaboración de informaciones de calidad.

En la misma encuesta, el 80% de los y las periodistas aseguran que padecen en su trabajo las presiones de los directivos de los medios como consecuencia de los intereses de las empresas. Lo que Pablo Iglesias ha dicho sobre los medios de comunicación coincide con lo que denuncia la Asociación de la Prensa: los dueños de los medios presionan a los periodistas para orientar la información en función de sus intereses y así la falta de independencia impide el rigor y la neutralidad. Cuando los bancos son los dueños de los medios, los negocios envenenan el derecho a la información. Podemos propone que los bancos no puedan ser accionistas de los medios de comunicación para reducir el poder de los que no son elegidos pero condicionan la información e impiden el conocimiento. Lo peor de nuestro periodismo se ha retratado en la respuesta de La Sexta comparando a Podemos con Vox en la crítica sobre los medios de comunicación.