Otras miradas

El 26-M, tu voto pone punto final a su historia y empieza la nuestra

Idoia Villanueva

Candidata de Unidas Podemos Cambiar Europa.

Nos han hecho creer que las elecciones europeas no sirven para nada. Nos han enseñado desde el principio que lo que se decide en Bruselas es un camelo, una manera más de gastar nuestro dinero en que unos pocos vivan muy bien. Y muchas de esas cosas son ciertas, pero la realidad es que nos ocultan casi toda la información, juegan a expulsarnos de unas instituciones creadas para el uso y disfrute de sus dos partidos mayoritarios: el Partido Popular y el Socialista. Aunque una gran mayoría de españoles tiene un gran vínculo emocional con Europa y confía en el proyecto común europeo, estas instituciones siguen siendo un espejismo distante para todas, rodeado de un halo de opacidad que nos aleja de su funcionamiento, de todo lo que allí se trabaja y decide.

¿Sabemos cómo se estructura la Unión Europea? ¿Qué grupos políticos y alianzas se hacen en las comisiones y en los pasillos del Parlamento y Consejo? ¿Qué y quién debate en Bruselas?

Europa intenta averiguar cómo acercarse a la ciudadanía, cómo conectar con los votantes y cómo reivindicarse como un proyecto necesario que une y no divide; pero las medidas económicas, recortes y órdenes de apretarse el cinturón de Bruselas siguen llegando a nuestro país. Estos últimos años hemos escuchado a representantes de todo el espectro político insistir mucho en que esta crisis ya está superada, que estamos en plena recuperación económica y que en realidad son los tiempos, que han cambiado y debemos adaptarnos a ellos. Pero la verdad no hace falta buscarla muy lejos, la tenemos delante todos los días en nuestros barrios, en nuestras ciudades y comunidades: nuestro país sigue sufriendo esta crisis. España es el tercer país de la Unión Europea con peor calidad del empleo (por detrás de Grecia y Rumanía), somos líderes europeos en contratos basura, y los trabajadores españoles son los que mayor inestabilidad laboral, temporalidad y dificultad para encontrar empleo presentan de Europa.

Además tanto en nuestro país como en el conjunto de la Unión y desde 2008, las condiciones de vida han empeorado: 113 millones de personas (22% de la población de Europa) viven en la pobreza y una de cada seis familias europeas de clase media cayó en esta pobreza y no ha salido todavía de ella. El número de hogares españoles en los que no entra ningún ingreso aumentó en 16.500 en el último año, hasta alcanzar los 617.000 hogares. Somos el segundo país de esta Unión donde los ricos son más ricos y los pobres más pobres y el cuarto por la cola en pobreza global.

El problema persiste, así que las soluciones tienen que ser otras. Nuevas y diferentes. Y no podemos pretender que los que ya forman parte del problema nos den las soluciones. La gran coalición entre Partido Popular y Partido Socialista ha gobernado Europa durante demasiado tiempo, ha conseguido convertir "el sueño europeo" de progreso, modernización y derechos sociales en una fábrica de austeridad y recortes. Durante los diez últimos años, estos burócratas trajeados de Bruselas sólo se han dedicado a desmantelar los Estados de bienestar mientras permitían a bancos, fondos buitre y especuladores que siguieran montado su chiringuito a expensas de nuestra caída en picado. Y así ha sido, diez años empobreciendo a los pobres y regalando un trillón de euros, desde el inicio de la crisis, a los paraísos fiscales (que ya representan el 15% del PIB europeo). Mientras rellenaban sus bolsillos y desmantelaban los servicios públicos, nos hundían en la recesión y nos ponían a competir entre los que no teníamos nada y los que tenían menos.

Por eso tu voto, el día 26 de mayo, sirve. Sirve para poner punto final a su historia y empezar la nuestra. Unidas Podemos no se presenta a las elecciones europeas para jubilar a algún ex representante público al que haya que agradecerle sus labores, no vemos Europa como una jubilación dorada sino como un espacio que debemos disputar, que debemos cambiar desde dentro. Un espacio de trabajo que tenemos que poner al servicio de nuestros pueblos, no de nuestras élites. Este domingo vota para tener legitimidad democrática en Europa; para reforzar el Parlamento (tu institución) frente a la Comisión y el Consejo; para evitar que sean lobbies y empresas los que tomen las decisiones y continúen agravando la desigualdad en la que vivimos; para poner esta Unión Europea a tu servicio, al servicio de la gente.

Vota, también, para que juntas podamos darle la vuelta a la economía, es imprescindible democratizar el gobierno económico de la UE, empezando por el Banco Central Europeo, garantizando un cambio de modelo productivo que ponga los derechos en el centro, asegure unos salarios dignos y protección social para todas, que luche por la justicia fiscal y contra su evasión de impuestos. Vota, para garantizar y blindar tus derechos frente a esa UE que recorta. Derechos sociales universales, pensiones o vivienda, porque hemos luchado durante décadas para conseguirlos y porque no podemos dejar que sus políticas de austeridad reviertan este proceso de progreso que sale directamente del pueblo europeo. Solo votando frenaremos los recortes en derechos y libertades.

Vota por un horizonte morado, por nuestra revolución feminista, porque las mujeres están marcando el camino que construye una sociedad mejor. Tenemos que votar para que Europa garantice la igualdad real entre las personas LGTBI, para acabar con la violencia y la discriminación y poder decidir libremente sobre nuestros cuerpos con unos servicios públicos y unos salarios iguales, con una economía que se preocupe por las personas y ponga la vida en el centro.

Vota, porque ellos quieren convertir Europa en la fortaleza de una minoría privilegiada. Los derechos de las personas que migran son nuestros derechos, por eso tenemos que construir sociedades acogedoras y erigir puentes donde otros levantan muros y muerte. Vota para crear vías legales y seguras para migrar y acabar con las devoluciones en caliente y la discriminación de las personas migrantes.

Vota para que haya un comercio internacional justo, que no robe y expolie sino que esté al servicio de la prosperidad colectiva. Vota para que haya una política exterior renovada y que Europa no esté subordinada a Trump en un mundo militarizado y atravesado por conflictos crecientes. Vota por la Europa de la paz, la solidaridad y la justicia universal.

Vota también por un horizonte verde, por medidas urgentes para una revolución ecológica que articule un cambio de modelo productivo y promueva la sostenibilidad, los derechos para las personas y una nueva relación con los animales.  Vota para que Europa y España tengan plena y absoluta soberanía alimentaria. Para que el sector primario tenga políticas justas y sostenibles que articulen un nuevo paradigma entre los consumidores y los productores basado en los derechos y no en la lógica del mercado. Vota para que la reforma de la PAC y de la PPC sea justa.

Y finalmente vota por un mundo rural vivo y para que Europa logre la cohesión social y territorial entre sus pueblos garantizando el derecho universal al agua y a otros bienes comunes bajo control público porque lo que es de todos no debe servir para enriquecer y beneficiar a empresas y multinacionales.

Este es un proyecto hecho por y para la gente que defiende lo que es nuestro, nuestros servicios públicos, nuestra sanidad, nuestra educación y nuestras pensiones. Que defiende nuestro feminismo, a nuestras mujeres frente a los que llevan años perpetrando la brecha salarial. Que defiende un horizonte verde, nuestro planeta, que descarbonice nuestras economías, cree empleos dignos y combata el cambio climático porque (nos ha quedado claro) no hay un planeta B. El día 26 de mayo, vota por el futuro de España y de Europa, porque Unidas Podemos Cambiar Europa.