Otras miradas

Page lubrica el belén

José Ángel Hidalgo

Funcionario de prisiones, escritor y periodista

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en la tribuna del Parlamento autonómico. EFE
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en la tribuna del Parlamento autonómico. EFE

Como tendremos Gobierno pascual (hasta san Antón hay tiempo) las farmacias de Toledo han puesto el precio de la vaselina por las nubes. Emiliano García-Page es el culpable de esta infame especulación, y no lo justifica en nada su enfado con el compañero Iceta porque éste le haya estado tocando el moflete manoseando de manera indecente el pelazo de Rufián. Sí que es verdad que a Emiliano se le inflama la carota (se dice así en la Mancha) en cuanto se la tocan, y se pone de peor humor que De Niro con cada hostia que se lleva en la ruleta rusa de El Cazador.

Así que sin pretender quedarse corto en el tropo, muy enfadado, muy centralista y muy español, con lo de la vaselina ha venido a advertir el presidente de todos los manchegos que ya tenemos encima un Gobierno apoyado por Esquerra y Bildu, y que para su trasero y el de muchos votantes socialistas, la perspectiva no es precisamente halagüeña.

El lubricante que ya se agota en su fórmula de esencia pura y sin perfumar, es para actos que Page entiende contra natura (él sabrá por qué) pues el inquilino del palacio de Fuensalida se declara convencido de los riesgos que acarreará semejante melé sexual.  Es por esto que intenta sembrar con su alarma el terror en Consuegra, Tomelloso y La Roda, por las contraprestaciones intolerables que implicaría acostarse con un galán activo, incansable y robusto como Rufián.

El secretario general de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, sintiéndose aludido en su condición de gay, pero más aún en su ego de socialista que no deja de avanzar, bailongo y siempre socarrón, ha contestado con la energía de quien sabe que el compañero Page ha retrocedido medio siglo al menos en la lucha por la igualdad en el disfrute de la carne, y uno entero en cuanto a cainismo inútil de partido de izquierdas. También ha respondido con la serenidad que da la certeza de que el PSC va por buen camino trabajando por un Gobierno en Madrid. Iceta ha pedido a sus compañeros morderse la lengua ante provocaciones sin sentido, gusto o estilo como las de Page o el maño Lambán: las cosas marchan bien, y por lo tanto alguien está respirando escandalosamente por la herida, ha venido a decir.

Y es que habrá Gobierno pascual, en efecto, y sucede en este país, como en todos los belenes, que esa perspectiva provoca la alegría de los pastores que ya anticipan la fiesta con buen vino, pero también la amargura de los fariseos que no pueden ocultar dispersar vinagre junto a sus palabras. Ojalá caiga un pedrisco en forma de alianza PSOE-PP, piensan en negro.

Emiliano está entre estos segundos, claro, y ya se ha puesto de espaldas a la pared, por si acaso. Tan a disgusto está que con la sola mención del tupé de Rufián (cada día más erecto), o la coleta de Iglesias (cada día más esponjosa), se le ponen los mofletes de un púrpura cardenalicio, como si se hubiera zampado una sartén de almortas de una sentada, él solo y en mitad del monte: saben muy bien los manchegos cómo se ponen los ánimos con el picor de ese sabroso plato del que se abusó en años muy pobres y no tan remotos.

La verdad es que a mí no me ha gustado nada la salida de almortas de Page. En realidad está en la línea de los ardides usados por Bono en su día, ¡un artista a la hora de apelar al miedo secular de los manchegos cuando pinta el menor indicio de adversidad! De sobra saben padre político e hijo putativo, listos ellos, que tantos siglos de desprecios y humillaciones dejaron huella indeleble en la memoria de sus paisanos.

Pero ese juego es ilegítimo, y final resulta siempre malo. Excitar esos arcanos, entendiendo que la idiosincrasia sanchopancesca va a ser receptiva a ese humor cutre, es mucho suponer. Los manchegos evolucionan, seguro que no se le escapa también a Emiliano, y si le han dado confianza mayoritaria a su partido es porque quizás entiendan que mejor será que les gobierne él que no la partida de garrocheros de Vox aliados con las columnas de ladrones que dejó atrás la Cospedal.

Han votado también a Emiliano porque sus comparecencias son como las de un cantante de boleros que les acompaña desde los tiempos de la abuela: les duele la cabeza nada más verle coger el micro, pero como en la Mancha ya se saben hasta darles asco el repertorio (es idéntico al que de Bono les interpretara durante treinta años.. ¡y asesorado por Raphael!) pueden permitirse el lujo de desconectar mientras raja su presidente contra la idea de un Gobierno pascual y feliz.

Por cierto que tengo que decir (con dolor) que José Bono cada día se parece más a Yoda, un muñeco de cartón que no se harta de reventar nuestra paciencia con su verborrea en forma de chascarrillo moral. Con lo que ha sido Pepe: menudos chistes verdes contaba a micrófono cerrado, tras las comilonas con la prensa: de allí nadie salía descontento.

Habrá ejecutivo de progreso en el belén, pues, y si a los que juegan a comportarse como Herodes no les gusta, y albergan y propagan temores arcaicos a que les inflijan un dolor insoportable, pues que acaparen toda la vaselina de los alrededores del palacio, sea éste el de Fuensalida, o sea cualquier otro de las altas tierras de Aragón. Tendremos en todo caso un belén más lubricado entonces, más feliz incluso para los que ven el nuevo Gobierno como una intolerable violación.

Pero a los manchegos, o a los aragoneses, igual sí que les apetece ver a Iglesias trajinando por la Moncloa, y se congratulan de que esas idas y venidas de la cada día más esponjosa coleta tengan la consecuencia (muy pascual) de subir el salario mínimo a mil y pico de euros. Igual tampoco son tan aprensivos como Emiliano al espectáculo de un revolcón entre Sánchez y Rufián, de que haya cama de diálogo para el roce y el goce de la carne, para desahogar las tensiones de un conflicto con Cataluña que en el fondo todos sabemos que es sentimental.

Que Page se abra de mente entonces, que se relaje y confíe en la capacidad de negociación de sus compañeros de partido; y si quiere probar la vaselina, pues que compre la que quiera, pues eso ha sido desde siempre una cuestión de gusto intransferible, muy personal. ¡Farmacias tiene la Mancha! Y la extensa Aragón.