Otras miradas

Europa se pudre por el lado griego: sálvanos, Aristóteles

Merche Negro

Periodista @pintiparada

Dos policías antidisturbios detienen a un niño que llora mientras decenas de solicitantes de asilo llegados de Siria se manifiestan a las afueras del campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos. EFE/Orestis Panagiotou
Dos policías antidisturbios detienen a un niño que llora mientras decenas de solicitantes de asilo llegados de Siria se manifiestan a las afueras del campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos. EFE/Orestis Panagiotou

Hoy os propongo un juego, el desenredo de un misterio. Leamos:

Dimitris Avramopoulos, comisario europeo de Inmigración, afirmó tras bajarse del avión que le llevó a la zona cero, 24 horas tras los altercados que "la violencia no es la solución". Un día antes, las imágenes de familias corriendo con sus hijos en brazos quemaban en los móviles de miles de personas ciudadanas de los 28 países miembros de la Unión y en algunos sumarios de informativos de televisión. En ellas se veía a personas refugiadas y migrantes huyendo de policía que les "fumigababa" con gas pimienta mientras intentaban romper la valla que los separaba de la Europa. El respeto a la dignidad humana, a los derechos humanos, a la no discriminación, eran valores recogidos en los Tratados de la Unión Europea que Avramopoulos se había propuesto defender.

Dimitris Avramopoulos, comisario europeo de Inmigración, apoyó las palabras de su colega en el parlamento y expresidente para más señas Antonio Tajani, mientras las imágenes de una niña llorando y apostada contra un árbol frotándose los ojos por el gas pimienta daba la vuelta a los timelines y grupos de whatsapp. "Apoyo total a las medidas del gobierno griego en la frontera con Turquía", secundó Dimitris, " queremos  más recursos para defender las fronteras exteriores europeas. Ayudar a las víctimas de Idlib no significa aceptar la inmigración ilegal". Del Tratado de la UE nadie hablaba.

Bien, ¿cuál es la afirmación falsa, qué párrafo ha salido de mi alocada cabecita? Tic, tac, un, dos, tres, toca la pared... ninguna. Las dos son ciertas. Cinco años las separan, unas elecciones en Grecia y un hedor de extrema derecha que ha brotado sin que nadie se sienta culpable de haberle dejado entrar.

¿Qué ha fachado?, nos preguntaríamos en idioma meme: Avramopoulos es miembro de Nueva Democracia, el partido de centro derecha heleno que en verano pasado sacó medio millón de votos a Syriza e hizo girar la política griega de inmigración hacia el concepto de Europa Fortaleza que parece que actualmente no encuentra contestación, El comisario que en septiembre de 2015 amenazaba con expedientes sancionadores a Hungría por gasear a migrantes y personas refugiadas pasa a aplaudir las mismas acciones ordenadas por el primer ministro y jefe de su  partido Kyriakos Mitsotakis, ayer mismo.

Qué lejos nos queda Grecia, cierto. O no tanto, que ser ciudadanía europea significa compartir cuitas además de que nos funcione el roaming al salir el fin de semana. Lo de la Europa Fortaleza está generando la primera grieta, y no parece poca cosa, en nuestra coalición que huele a libro nuevo de colegio recién forrado. En concreto, Ministro Marlaska vs el resto, o eso parece. Así que no te desintereses tan pronto.

Hoy martes que escribo esto traigo entre mis retales tres sitios done mirar para ntentar comprender, si me acompañáis:

Para empezar, los desplazamientos desde el interior de Turquía hasta la frontera de Grecia y Bulgaria que comenzaron hace días, auspiciados por el gobierno de Erdogan, esto es, que ha fletado autobuses enteros para hacerlo posible, y que se han rodado con drones como si fuera la apertura de El Rey León. No os perdáis la anotación a pie de página del vídeo: Voa está parcialmente financiada por la administración pública estadounidense. Escepticismo de formación profesional como defensa, os lo presto y sugiero.

¿Por qué hace Turquía esto? Para presionar a UE y que se posicione a su lado, que apoye en el infierno de la guerra siria. Acaban de perder a más de 30 soldados nacionales y, unido a que no han recibido los 6.000 millones de Euros que la UE pagaba (paga, pagó, no se sabe) al país otomano por ser como decíamos el otro día su señor Lobo y contener aproximadamente a 3,5 millones de personas refugiadas en su territorio, han decidido mercadear con el sufrimiento de quien huye, y puede que hayan acertado, de una forma perversa.

Pero antes de pasar a lo siguiente, veamos la imagen completa. Visualizad el mapa de Turquía, que se han dejado algo por contar: mientras Erdogan anima a personas sirias, afganas, iraquíes y demás migrantes y solicitantes de protección internacional a dirigirse hacia el norte a la frontera griega, en el sur donde más de 900.000 hombres, mujeres y niñas/os intentan salir de Idlib, mantienen su frontera cerrada a cal y canto, allá se pudran.

Intento contaros esto de forma ligera, disculpadme si parece que en algún momento vaya a soltar un chiste. Mi idea es evitar que se me escape el vómito, porque lo que se está haciendo con estos millones de personas supera con mucho lo humano.

El segundo punto de atención sería la frontera greco-turca, donde dos vídeos parecen mostrar desde ángulos  diferentes (uno y dos)  a un migrante abatido por antidisturbios griegos, mientras el gobierno heleno lo niega y avisa que es que es propaganda turca. Unos dan unas cifras, otros otras, de desplazados. Sería absurdo que los que nos acercamos ahora pretendamos descubrir todos los intereses que se mueven y las falsedades que nos plantan ante las narices para generar el relato que nos convenza. Reconozcamos que no sabemos todo y quizá aprendamos algo. ¿Qué hacer? Leed todo lo que podáis, de fuentes fiables. Yo dejé aquí una lista de periodistas  que están allí y expertos para aprender que está ampliándose, a vuestra disposición está.

Algo que sí sabemos es que la santísima trinidad UE, es decir, la presidenta de la Comisión Von Der Leyen y los presidentes del Consejo Charles Michel y del Parlamento David Sassoli se desplazan mañana a la frontera griega. Se van de excursión a pisar barro, que se dice en los despachos, fiaros de mí que se dice. Qué esperar de ellas/os, después de nueve años olvidando la guerra de Siria.. mucho mejor lo dice el fundador de FundiPau Jordi Armadans:

  • Que, durant 9 anys, passem olímpicament de sirianes i sirians que pateixen una guerra brutal.
  • Que fem la vida impossible a qui fuig d'aquest horror i cerca refugi a Europa.
  • Fer 1 o 2 és impresentable.
  • Fer 1 i 2 és absolutament indecent. I és el que hem fet i estem fent.

Absolutamente indecente. No hay más.

Y para cerrar el triángulo tenemos los altercados en Lesbos, por donde deberían pasarse los mandatarios antes de regresar y si no lo hacen, no entenderán la situación ni actuarán con la realidad entre las cejas. Lesbos y las islas circundantes como Chios llevan años soportando una presión migratoria que no es sostenible, en la idea de que no salten a la península europea. Exacto, como pulgas. Así se les trata. Las islas griegas funcionan como un segundo muro de contención. Médicos Sin Fronteras  y 140 niñas y niños enfermos del campo de refugiados de Moria lo saben bien: necesitan cirugías y tratamientos en el continente y Grecia no permite su traslado desde hace meses. Otra aberración en nombre de la regla de lo que no se ve no existe, y silbemos la novena sinfonía de Beethoven otra vez, que es relinda entre banderas azules con estrellas. Los altercados de estos días no son los primeros, hace tiempo que la población griega se estaba manifestando, a la manera griega antigua, no digo que no, quizá un poco bestia, contra la construcción de centros de detención de solicitantes de asilo previos a su expulsión. Sería sencillo empezar a tildar a la población local en pleno de las islas de racistas o fascistas, aunque no sirve de nada porque sería otra mentira que no ayuda. La gente de Lesbos son también estas mujeres, como dice Hibai Arbide, que dan un biberón a un bebé que acaba de llegar en patera, o las vecinas que desde un balcón recuerdan cuando ellas fueron refugiadas, como nos enseñan Javier Bauluz y la BBC.

Negar que la extrema derecha está alcanzando a la población del lugar tampoco serviría para comprender. Las imágenes de palizas a refugiados, quema de centros de primera acogida, los gritos desde el malecón a las pateras "volveros, fuera de aquí", son muy desesperanzadoras. Ver como una embarcación de la guardia costera griega se acerca amenazadoramente a una patera es tremendo, y espero que prueba de delito, imágenes además que tampoco nos son ajenas a quienes observamos nuestra frontera sur ¿verdad?, o la noticia del niño ahogado hoy al volcar su barca antes de llegar a tierra son, simplemente, insoportables.

Ante todo esto, nuestro pensamiento al respecto y lo que hagamos con puede mover cosas. Para empezar, y lo dejo como idea, yo diría que los europarlamentarios que tengan respeto por los DDHH se cojan el primer vuelo y se planten tanto en la frontera como en las islas, que nos representen y defiendan a los miles de personas vulnerables que nada tienen que ver con millones de euros de acuerdos o interereses geopolíticos. Hasta donde yo sé, solo está Erik Marquardt de Los Verdes Alemanes. Dadme una alegría y decidme que me equivoco.

El artículo 14 de los Derechos Humanos dice que  en caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas. Grecia ha dictaminado que durante un mes no tramitará solicitudes de asilo. Esto, simplemente, es contrario a la legislación internacional. ¿Nadie va a hacer nada al respecto?

Que no es piedad, que no es buenismo, que son sus derechos, los mismos que los tuyos.

Que no es invasión, que no es avalancha, que no es flujo masivo, que no son ilegales, como les ha llamado el primer ministro griego, palabras indignas para un líder de cualquier país y ante las que  espero responda algún día: que huyen, que les debemos protección internacional. Que les están matando, mientras aquí en Europa lo permitimos.

Y sabiendo esto, el misterio que proponía al principio queda resuelto: nos estamos pudriendo por dentro aquí en Europa pero, como decía Aristóteles, y siendo griego no me contengo las ganas, quienes siguen cada día intentando tener una vida digna tienen esperanza, y la esperanza es el sueño del hombre despierto. No nos durmamos, quedémonos bien alerta para ayudarles a llegar y conseguirla.