Otras miradas

Carta dirigida a Domingo del Cacho Malo, gerente del Hospital Severo Ochoa

Señor gerente,

En primer lugar queríamos explicarle el retraso al enviarle esta carta. Hemos estado (aún estamos) muy cansados.

Sin embargo, ahora que la situación ha mejorado, ahora que tenemos tiempo para hablar entre nosotros, y sobre todo después de haber leído el comentario sobre su gestión en el periódico La Razón, nuestra indignación y nuestro enfado superan al cansancio.

Son muchas las razones por las que creemos necesario exigir su dimisión. Muchas tienen que ver con su incompetencia profesional en la gestión de esta crisis. Otras muchas con su ausencia de apoyo hacia sus trabajadores y respeto hacia nuestros pacientes. Quizá estas últimas razones a usted le parezcan menos importantes. Pero señor gerente no hemos recibido ni una sola notificación de su parte, ni un solo mensaje de ánimo. Tampoco información sobre el estado de nuestro hospital, de los planes de actuación, ni tan siquiera sobre la situación de nuestros compañeros. Usted sabe, nosotros sabemos, que en la mayoría de los centros sus compañeros gerentes sí lo han hecho, han mantenido una comunicación diaria y personal, mostrando empatía. Su falta de sensibilidad es inexcusable.

Tendrá la tentación de explicarnos que la pésima gestión de nuestro hospital se debe a la gravedad de la pandemia. Que en todos los hospitales se han vivido situaciones dramáticas. Que todos los centros han estado colapsados. Pero señor gerente, el Hospital Universitario Severo Ochoa, en el que lleva usted 12 años ocupando diferentes cargos de responsabilidad, es un hospital siempre al límite, a la cola de los hospitales de nivel II al que pertenecemos. Cada año tenemos colapso en las urgencias, listas de espera inaceptables, derivaciones de pacientes a otros centros porque no podemos atenderlos. Usted tiene estos datos y no ha hecho nada para mejorarlos. Ha hecho de la precariedad, la infradotación y la mediocridad, bandera de su gestión.

Señor gerente, pese a usted, hemos aguantado (seguimos aguantando) porque creemos en la sanidad pública, porque hemos sentido la solidaridad, el cariño y el apoyo de Leganés; porque hemos contado con la ayuda del ayuntamiento, de MSF, de la UME, y de tantos y tantos vecinos que se han acercado a ofrecernos su apoyo.

Porque señor gerente, los trabajadores de este hospital, consideramos que este es NUESTRO hospital, y que usted NO es nuestro gerente.

Más de 177 compañeros del Hospital Universitario Severo Ochoa han firmado esta carta y en su representación, las doctoras María Dolores del Olmo y Purificación Martínez de Icaya, Facultativos Especialistas de Endocrinología y Nutrición de este hospital.