Otras miradas

¿Días sin IVA?

Patricia Blanquer

Portavoz de Hacienda del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso y diputada por Alicante

Europa Press

Siempre que llega la época de rebajas, algunos se empeñan en bombardearnos con los "días sin IVA". Y las "rebajas de enero" de este año no han sido una excepción. Se trata de una técnica publicitaria que pretende incentivar el consumo en determinados establecimientos comerciales, pero que da idea de la débil conciencia tributaria que los publicistas presuponen a la sociedad española. Sólo así se entiende que continúe utilizando este tipo de publicidad, a pesar de caer en el riesgo de ser considerada como engañosa o fraudulenta. Inducen a pensar que son "días en los que no se paga el IVA", cuando es evidente que la compra del producto rebajado no está libre del pago de impuesto al consumo que corresponde a tal operación comercial. Pero es más, si fuera cierto que no se repercute el IVA esos días, se estaría cometiendo fraude.

Evitan ser denunciados, porque en letra pequeña explican que el descuento que se da esos días al comprador es equivalente al importe del IVA devengado por la compra realizada, pero con tal explicación, lo que no evitan es que el anuncio ponga el foco en los impuestos, contribuyendo a deteriorar la función social que desempeñan.

Se da a entender que un producto "sin IVA" siempre es más atractivo que uno "con IVA". Un sentir que, poco a poco, va calando peligrosamente en nuestra sociedad, como si el factor crucial de la fijación del precio fuera el impuesto, cuando en realidad quien lo determina es el margen de beneficio que el vendedor quiere obtener en cada temporada.

De ahí que en estos momentos de dificultades ante la pandemia se haya hecho viral pedir bajadas de IVA, como si este impuesto fuera la principal causa de las dificultades. Si no hay crecimiento de una actividad económica no es por el tipo de IVA a la que se grave el consumo de dicha actividad, sino por las características de la crisis sanitaria provocada por la pandemia de la covid-19.

En términos generales los impuestos no son el problema, son la solución para muchas personas. De hecho, con parte de la recaudación del IVA se financia la Educación, la Sanidad y las Políticas Sociales. Estoy convencida de que si fuéramos conscientes de su importancia, los anuncios de "días sin IVA" no tendrían ningún éxito y el efecto que conseguirían sería el contrario de lo que pretenden. Muy pocos irían al establecimiento que hace este tipo de publicidad.

No quiero obviar que el IVA es un impuesto europeo armonizado indirecto que está exento de progresividad, y que es cierto que algunos lo ponen en cuestión, pero no por ello se debe contribuir a desacreditar el papel tan fundamental que este impuesto desempeña en la actualidad. Tampoco debe contribuir a deteriorar una conciencia fiscal más necesaria que nunca en tiempos de crisis, donde los ingresos fiscales contribuyen al compromiso de no dejar a nadie a atrás.

Una reflexión final: Quizás sería mejor evitar entre todos y todas, los "días sin IVA", y el cuestionamiento permanente de los impuestos, no sea acaso que acabemos con "días sin Sanidad" o "días sin Educación". Hagamos pedagogía entre todos y todas para que se entienda la relevancia de contribuir al sostenimiento del gasto público y a la materialización de políticas de calidad. Y centrémonos en la revisión del sistema tributario, para adaptarlo a la nueva realidad del siglo XXI, con justicia fiscal.