Otras miradas

Hoy como ayer: se acabe el paro, 'haiga' trabajo, escuela gratis, medicina y hospital

Libertad Benítez

Secretaria de Servicios Públicos y coportavoz de Podemos Andalucía

Manifestación para pedir la autonomía plena para Andalucia
Manifestación para pedir la autonomía plena para Andalucia. - Junta de Andalucía / EFE

El 28 de enero de 1946 nació en la calle Maurón de Granada, en el populoso barrio del Realejo -antigua judería de la ciudad nazarí- el trovador que le puso letras, música y corazón a la causa andalucista que nuestros padres y abuelos votaron el 28-F de 1980 y que hoy conmemoramos su cuadragésimo primer aniversario. En la casa en la que nació el trovador más universal que ha dado nuestra tierra, nada lo recuerda. Lo que entonces fue una casa popular hoy es un edificio de apartamentos turísticos que es el símbolo de cómo las ciudades de Andalucía fueron presa del monocultivo del turismo masivo con precios de alquileres imposibles, sueldos precarios y trabajadores sin posibilidad de proyectar una vida digna.

De todas las canciones que cantó el granadino, La murga de los currelantes fue la banda sonora con la que los andaluces conquistamos la autonomía, convirtiéndose de hecho en el himno más coreado por las clases populares. La canción, cuarenta y un años después del 28-F de 1980, sigue estando de plena actualidad. Ciertamente Andalucía ha mejorado en estas cuatro décadas, pero nuestra posición con respeto a otros territorios del Estado sigue estando a la misma distancia, incluso más.

Quienes han gobernado durante 37 años la autonomía andaluza la descafeinaron de contenido porque priorizaron acumular poder en pocas manos en lugar de transformar nuestros pueblos y ciudades. Así, cuando ha llegado la derecha y se ha sentado en los sillones de la Junta de Andalucía, no ha tenido ni que aprobar o modificar leyes de calado para seguir empobreciendo, privatizando y parasitando recursos públicos de nuestra tierra.

Privatizaciones, externalizaciones, privilegios fiscales para las 17.000 familias más ricas de Andalucía, ausencia de política industrial y un desprecio absoluto a las cifras insoportables de desigualdad, pobreza y precariedad que sufre nuestra tierra. No es casualidad que la esperanza de vida en la Línea de la Concepción sea cinco años menos que en Madrid o que Linares sea la ciudad de España con mayor tasa de desempleo.

Lejos de mejorar la acción de los gobiernos socialistas, PP y Ciudadanos, con el apoyo imprescindible de Vox, está centrándose en más privatizaciones, más privilegios para los ricos, más recortes en la escuela pública y favores a la educación privada, ausencia de una estrategia industrial y cero compromiso en la lucha contra la pobreza y la desigualdad que asola nuestros barrios, pueblos y ciudades.

"Se acabe el paro y haiga trabajo, escuela gratis, medicina y hospital" condensa cuatro décadas después el programa de gobierno que tenemos que poner en marcha quienes creemos que a Andalucía le sobran recursos propios para transformar nuestro presente y encauzar un futuro de progreso y oportunidades que destierre para siempre la emigración, la pobreza, la desigualdad y el despoblamiento de la zona rural donde ni jornaleros ni agricultores pueden vivir de trabajar la tierra porque hasta en el campo han entrado, o han dejado que entren, los fondos de inversión que especulan con los olivos como lo hacen con la vivienda en la que nació Carlos Cano.

Hoy como ayer, las letras de Carlos Cano nos marcan el camino para construir una Andalucía más justa y más libre, porque no hay libertad cuando no se llega a fin de mes, cuando no se pueden pagar las facturas de luz, teléfono o agua, cuando emigras a la fuerza de tu pueblo porque tu modo de vida ha sido arruinado por fondos buitres o cuando no puedes proyectar tu vida porque el precio de la vivienda es imposible de asumir con un salario bajo. Hoy como ayer, La murga de los currelantes es el himno de Andalucía y también un programa de gobierno que urge poner en marcha para transformar nuestra tierra.