Otras miradas

Hacia la conectividad digital del futuro

Ángeles Marra

Portavoz de Transformación Digital del Grupo Parlamentario Socialista, diputada por Pontevedra. Doctora en Economía y Empresa Universidad de Vigo

Programa UNICO

Las infraestructuras de telecomunicaciones son la piedra angular sobre la que se asienta el mundo digital. Si en el pasado fueron las infraestructuras viarias las que impulsaron el desarrollo y el crecimiento de los países, actualmente es la conectividad digital la que posibilita que los datos fluyan y las personas y empresas se conecten, colaboren y trabajen allá donde quiera que estén en su día a día.

Es evidente que la pandemia ha acelerado el proceso de digitalización puesto en marcha en la última década, intensificando la necesidad de disponer de infraestructuras y redes de conexión de calidad, de alta capacidad, seguras y capilares cómo vehículo de la transformación digital y de la vertebración territorial, social y medioambiental del país. Sin duda, una economía y sociedad digital necesitan contar con conexiones integradas, ultrarrápidas y ubicuas, proporcionadas por redes fijas y móviles.

El futuro es un tren que ya ha iniciado su viaje y España debe subirse a él. El Gobierno, de forma acertada, ha apostado firmemente por impulsar la conectividad en España. Las razonas son claras: las infraestructuras son el habilitador tecnológico de la transformación digital por la que transitará la sociedad venidera. Y no sólo en el ámbito de las telecomunicaciones, la energía o la movilidad. Este es un cambio de 180 grados, en beneficio del tejido productivo, de los trabajadores y del conjunto de la economía y la sociedad. La determinación del Gobierno es firme. Se destinarán 2.320 millones de euros hasta 2025, de los que 583 ya están recogidos en los Presupuestos para 2021. Además, de modo conjunto con el impulso a la tecnología 5G, la inversión privada prevé movilizar hasta 4.000 millones de euros. La colaboración público-privada es clave para el éxito de este avance tan trascendental y el Gobierno lo sabe. Por ello, ha implicado a todos los agentes involucrados, desde los propios Ministerios responsables, CC.AA. y Entidades Locales, hasta las empresas y agentes sociales. Se trata de abordar un amplio conjunto de reformas e inversiones que favorecen el acceso a la digitalización en todo el territorio nacional, cerrando brechas digitales de género, territoriales, generacionales, socioeconómicas y medioambientales.

Esto conllevará una gran oportunidad para la España vaciada. Sin duda, la extensión de redes de alta velocidad en toda España aumentará el atractivo y las capacidades de desarrollo de estas localidades. Para que la tecnología llegue a todos, sin dejar a nadie atrás.

El Plan para la Conectividad y las Infraestructuras Digitales del Gobierno desarrolla el primer eje de la estrategia España Digital 2025, la cual se encuadra en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Con el fin de desplegar todo el potencial de este Plan, se han elaborado tres grandes ejes.

El primero se centra en hacer llegar la banda ancha a toda la ciudadanía, con independencia del lugar en el que residan y de sus condiciones personales. Como refuerzo y continuidad al anterior Programa PEBA, esta misma semana, el Gobierno lanzó el nuevo Programa UNICO, con la mayor convocatoria pública de la historia, dotado de 250 millones de euros para extender la conexión de banda ancha ultra rápida, dando cobertura al 100% de la población en 2025.

El segundo eje fomenta la conectividad para la empresa. Se reforzará la conectividad en polígonos industriales, centros logísticos o parques empresariales y, en particular, se facilitarán bonos conectividad para Pymes.

El tercer eje se centra en la España Hub de Datos para mejorar la conectividad de las infraestructuras digitales transfronterizas y la participación en programas europeos de interés común, como servicios en la nube y satélites seguros.

Además de estos tres ejes, se establecen dos ejes transversales de reformas normativas y sistemas de información, en el que la Ley General de Telecomunicaciones es una de sus principales medidas, así como la mejora de infraestructuras en edificios y el apoyo a la eficiencia energética.

España cuenta con una posición de partida privilegiada para situarse a la vanguardia de las telecomunicaciones del futuro: una envidiable red de fibra mayor que las de Reino Unido, Francia y Alemania juntas; el primer país europeo en experiencias piloto 5G y el segundo en Ciudades 5G y un sector de las telecomunicaciones dinámico fuertemente imbricado en toda la cadena de valor.

Por ello, impulsado por las políticas activas del Gobierno y el empuje de los fondos europeos para su financiación, España tiene la oportunidad de liderar en Europa el despliegue de las telecomunicaciones del futuro y la transición hacia la Sociedad Europea del Gigabit. Sólo un país plenamente integrado en las modernas redes de comunicación de alta velocidad y procesamiento de datos, que garantice la interconectabilidad de todos los dispositivos que ya forman parte del día a día de la mayoría de los ciudadanos y de las empresas, podrá avanzar hacia un futuro más próspero, sostenible y digital, al mismo tiempo, más justo e inclusivo. Un futuro lleno de oportunidades.