Otras miradas

Okupa y resiste

La fiscal general del Estado, Dolores Delgado; el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes; el Rey Felipe VI; y el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, aplauden en la entrega de los Despachos de la 59ª promoción de funcionarios de la Carrera Fiscal.- EUROPA PRESS

 

Escribiendo estas columnas de verano en Público me siento un poco víctima del "síndrome del impostor", me veo como un okupa, alguien que está en un sitio que no se merece, para el que no está preparado, pero luego me acuerdo de Toni Cantó y se me pasa.

Por cierto, hablando de okupas ¿Qué ha pasado?  ¿Ya no están de moda como el verano pasado? ¿Lo han dejado? ¿O ya los han amortizado como lo que eran, una excusa para vendernos alarmas e inseguridad?

El presidente del PP, Pablo Casado y jefe de la oposición, con permiso de Abascal, llegó a visitar en Badalona el verano pasado un edificio con pisos okupados para vender su nueva ley anti okupación y dejo titulares tan jugosos como éste: "Si Iglesias justifica la okupación, que deje vivir a unos okupas en el jardín de su casa".


Por esas mismas fechas en el Congreso se llegó a votar una moción del partido ultra sobre este tema con un lema a la altura de sus argumentos: "Al Okupa patada en 24 horas"; una moción que recibió la patada en menos de 24 horas de casi todos los partidos del Congreso, a excepción de sus socios del trifachito; incluso el portavoz adjunto del partido antes conocido como Ciudadanos, Edmundo Bal, se unió a la teoría conspirativa hablando de las "mafias" que, según él, dirigían la mayoría de las okupaciones ilegales.

Mira que en España siempre ha habido una gran tradición de directores de películas de terror: Narciso Ibáñez Serrador, Alex de la Iglesia, Jaume Balagueró, J. A. Bayona, Paco Plaza… pero la película que se montaron los creadores de opinión ultras y de las campañas de seguridad para vender alarmas los superaron con creces; fueron los autores del mejor terror que se ha hecho en nuestro país en décadas, han metido el miedo en el cuerpo a millones de españoles.

También es verdad que han tenido la mejor promoción que ha tenido una ficción española en años: han copado horas y horas de tertulias en radios y televisiones, abierto portadas de periódicos en incluso de informativos en prime time.


Pero todo eso ya pasó, ya nos podemos ir tranquilos de casa a comprar o de vacaciones sin miedo a quedarnos sin hogar a la vuelta, últimamente los okupas ya no son noticia.

Yo tengo una teoría, creo que es porque el mundo de los okupas ha cambiado muchísimo, ya no son esos perroflautas o inmigrantes que aprovechan edificios o pisos abandonados para construir un centro social o poder vivir bajo un techo, ahora el movimiento okupa es transversal, no entiende de clases sociales. ¿No lo creéis?

Este mismo verano hemos conocido el caso de un okupa millonario que ha dejado de pagar los 3.500 euros al mes que cuesta la lujosa mansión en la que vive en Marbella, y en la que sigue viviendo desde hace más de un año. Ya tenemos okupas Kayetanos, con K.

Ahora tenemos okupas de derechas y de izquierdas, con cresta y con puñetas, jóvenes y señores ya que peinan canas, con botas Dr. Martens y con náuticos sin calcetines.

Los últimos que se han unido este mismo verano a okupar son los 12 consejeros del Tribunal de Cuentas, que son los encargados de fiscalizar las cuentas públicas, pero que van a seguir cobrando un sueldo del Estado a pesar de no haber sido renovados y estar okupando sus puestos.

Pero no están solos, el mismísimo Consejo General del Poder Judicial, el órgano de gobierno del poder judicial, lleva incumpliendo la Constitución y okupando ilegalmente sus poltronas desde hace ya más de 1.000 días. A pesar de que se les ha acabado su contrato de alquiler siguen instalados en un magnífico edificio en el mismo centro de Madrid. Ahora son el KGPJ.

Cuando leo que sus jueces llevan más de 2 años y medio de okupas me imagino a toda la fraternidad haciendo fiestas togas bailando, bebiendo y cantando "Shout" como en la mítica película "Animal House", traducida aquí como "Desmadre a la Americana", con Carlos Lesmes como Pluto, su líder carismático interpretado por John Belushi.

¿Qué pretenden que hagamos para desalojarlos? ¿Que la gente se tome la justicia por su mano? En los últimos tiempos han surgido unos grupos neonazis con estética y métodos paramilitares que se dedican profesionalmente a desokupar casas.

Sería justicia poética, nunca mejor dicho, que les tuvieran que llamar para desokupar una institución de justicia que proviene del franquismo.

Ya sabes, si tienes dudas sobre si estás capacitado para hacer un trabajo o si estás okupando un puesto que crees que no te corresponde, piensa en el KGPJ o en Toni Cantó y solucionado.

Ya sabes: "Okupa y resiste". "Un desalojo, otra okupación".