Otras miradas

La irresponsabilidad de Feijóo

Miguel Ángel Heredia Díaz

Portavoz de Hacienda y Senador del PSOE por Málaga

El presidente del PP y de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tras la rueda de prensa posterior a la reunión semanal con su grupo de gobierno, un día después de despedirse del Parlamento y confirmar que dimitirá de su cargo esta misma semana. EFE/ Lavandeira Jr

Era un día muy importante para España, miles de familias necesitan una protección adicional ante la crisis económica provocada por la guerra en Ucrania, pero el PP tampoco ha querido arrimar el hombro. No lo hizo durante la pandemia, no lo hizo durante la negociación de los fondos europeos y tampoco ha querido hacerlo ahora.

El PP ha votado en el Congreso en contra del Plan Nacional contra los efectos económicos de la guerra y contra los 16.000 millones de euros que el Gobierno de Pedro Sánchez ha dispuesto para tratar de paliarlos.

Feijóo pretendía tumbar este Plan, esa es la realidad, por mucha demagogia y populismo que ahora pretenda hacer. ¿Pero qué suponía realmente rechazarlo? ¿Qué ocurriría al día siguiente de su rechazo?

Supondría que la gasolina nos volvería a costar 20 céntimos más y se eliminaría la bonificación aprobada por el Gobierno al carburante para todos los españoles de 1.423 millones de euros para familias y empresas. ¿Esto lo ha explicado Feijóo?

Implicaba que el IVA de la electricidad subiría del 10% al 21% y que se recuperaría el Impuesto a la Generación Eléctrica al 7%, perjudicando así a millones de hogares y de empresas. ¿Esto lo ha contado Feijóo? Y luego repiten una y otra vez que hay que bajar impuestos. Mienten.

Conllevaba que el alquiler subiese al 8,4%, acabando con el límite del 2% y encareciendo el coste de la vida para millones de familias y de jóvenes. Y traía consigo además que se perdían los 10.000 millones de fondos ICO para empresas, pymes y autónomos, los 1.000 millones de inyección a transportistas, se perdían los 362 millones para agricultores y ganadores, los 68 millones para los pescadores y los 625 millones para la industria con gran consumo de energía. Y luego dice Feijóo que le importan las empresas, las pymes, la agricultura y los transportistas. No es verdad.

Su rechazo también suponía eliminar el aumento de un 15% del Ingreso Mínimo Vital, lo que afectaría a un millón de personas y tampoco permitiría la ampliación del bono social eléctrico a 600.000 familias más, hasta alcanzar los dos millones de hogares. Este es el interés de Feijóo por las familias. Ninguno.

Es bueno recordar que el PP que tanto reclama ahora la bajada de impuestos, cuando gobernó en otra crisis los subió y más que nunca, Rajoy los subió más de 50 veces, eso sí, solo a clases medias y trabajadoras. Subieron el IVA, el IRPF 5 veces, el de Sucesiones, el de Patrimonio, el IBI, implantaron el copago farmacéutico, subieron las tasas universitarias, implantaron el impuesto al Sol y el impuesto a la producción eléctrica, por citar algunos. Recortaron sanidad y educación en 10.000 millones, dilapidaron la hucha de las pensiones e hicieron una reforma laboral que recortó derechos y salarios a los trabajadores y trabajadoras. Y lo más importante, rescataron los bancos, pero dejaron abandonadas a las personas.

Feijóo se ha unido en su rechazo a la ultraderecha de Vox, cada día está más claro que son y defienden lo mismo; pero también ha votado junto a los independentistas catalanes: a Junts, a la CUP y también a ERC para tratar de tumbar este Plan contra los efectos económicos de la guerra. Una extraña alianza para los que dicen ser tan patriotas.

El PP ha vuelto a anteponer sus intereses políticos a lo mejor para los españoles y españolas, Han votado en contra de la gente. No soportan que España a pesar de las dificultades siga creciendo en empleo, superando los 20 millones de personas trabajando y aumentado los contratos indefinidos.

No soportan que las previsiones económicas apunten a que nuestro país liderará el crecimiento en Europa y que la inflación empiece a bajar desde la aprobación por el Gobierno de Pedro Sánchez de algunas medidas económicas.

El voto negativo del PP es un error y una gran irresponsabilidad. Casado se fue y llegó Feijóo, cambian de líder, pero siguen sin importarles ni las familias ni las empresas ni las pymes ni los autónomos ni los agricultores ni los ganaderos ni los transportistas. Su patriotismo es ninguno, porque cuando nuestro país más los necesitan, siempre le dan la espalda.