Otras miradas

Victoria en Colombia con marchamo catalán

Sergi Sol

Periodista

El Presidente electo de Colombia Gustavo Petro, habla hoy, luego de conocer los resultados de las elecciones en Bogotá (Colombia). Los Colombianos eligieron este domingo a Gustavo Petro como nuevo presidente de la república para el periodo 2022-2026. EFE/Carlos Ortega

Gustavo Petro ha obrado el milagro en un país que parecía inmune a esa corriente brava de izquierdas, indigenista y antiimperialista que barre periódicamente Latinoamérica.

Mientras en el sur de España la derecha cosechaba un triunfo histórico y la extrema derecha se alzaba como tercera fuerza, en Colombia el Pacto Histórico sacudía los cimientos de una democracia compatible con el desprecio por la vida humana y reacia a cualquier expresión de izquierdas y justicia social.

Petro, el exguerrillero urbano del M-16, no se ha echado al monte sino que conquistó primero Bogotá y luego toda la nación.

Es el triunfo que culmina una apuesta por la paz del movimiento insurgente aunque sigan presentes las Disidencias de las FARC y el ELN y omnipresentes los comandos paramilitares que no han dejado ni por un día de asesinar a pacíficos militantes de izquierda o líderes indígenas ante un estado impasible, cómplice de la violencia cobarde que ha sumido Colombia en un permanente cortejo fúnebre.

Por eso Petro no ha dejado de apelar durante toda la campaña al respeto por la vida humana, por todas ellas.

Y lo ha hecho contando en su núcleo duro de confianza con Xavier Vendrell, activista catalán procesado por presunta implicación en Tsunami Democràtic, la plataforma que convocó las protestas tras el juicio por el 1 de Octubre a Oriol Junqueras y compañía.

Que Petro no deja tirado a nadie lo demostró cuando Vendrell fue detenido por la Guardia Civil. Reaccionó mostrando su incondicional apoyo al activista y empresario.

Ya antes, el 3 de Octubre de 2017, no se cortó en mostrar su complicidad con el 1 de Octubre. Publicó una foto de Vendrell en Twitter junto a su hija con la leyenda Con Xavier Vendrell y su hija Aloma fueren de las redes de apoyo de Bogotá Humana y ahora lucha por la independencia de su patria catalana.

Más incisivo se mostró aún en 2020 el ya Presidente virtual de Colombia, tras conocerse la detención de Vendrell: ‘Han puesto preso a Xavier Vendrell, en España, es un empresario cuyo delito es ayudar a la independencia de Cataluña. Vivimos momentos de máxima tensión en las luchas democráticas de los pueblos. Mi solidaridad con su familia, que tanta solidaridad nos ha brindado’.

Petro admira Barcelona y su pasado de luchas sociales. En invierno visitó la ciudad. Primero se entrevistó con Ada Colau y luego participó en un mitin junto a Oriol Junqueras. Entre sus allegados se encuentra ni más ni menos que el expresidente Zapatero.

Pero de éstos sólo Vendrell se ha implicado en cuerpo y alma en la campaña, como ya hizo en la anterior cuando Petro olió ya las mieles del triunfo.

Nadie sabe a ciencia cierta hasta que punto podrá materializar el ansiado cambio que tanto ha prometido y que se fundamenta en la creación de empleo y riqueza, en una redistribución más equitativa de esta y en combatir la pobreza y la hambruna tan presentes. Y,  por supuesto, acabar con la violencia que tanto ha castigado y durante tantas décadas un país con inmensos recursos naturales pero que fue y es el principal productor y exportador de cocaína. Ese es el reto inmenso de Petro y la esperanza de millones de pobres y gentes que quieren vivir en paz.