Otras miradas

Informaciones: el periódico filonazi que creó la Vuelta

Ramon Usall

Historiador, profesor y escritor. Autor de 'Futbolítica'

Etapas finales de la I Vuelta. -Mundo Gráfico
Etapas finales de la I Vuelta. -Mundo Gráfico

A lo largo del siglo XX, el rol de la prensa, tanto generalista como específicamente deportiva, fue a menudo mucho más allá de la estricta cobertura de los acontecimientos deportivos. De hecho, la relevancia de determinados medios los convertía, incluso, en los organizadores de algunas de las principales competiciones del momento. Sin ir más lejos, la actual Liga de Campeones de fútbol fue impulsada, en 1955, por el periódico deportivo francés L’Équipe, que decidió crear una copa de clubes campeones de Europa. Pero si en algún deporte el papel de los medios fue capital para la organización de las principales competiciones profesionales este es, sin ninguna duda, el ciclismo.

La prueba ciclista por excelencia, el Tour de Francia, nació en 1903 bajo el auspicio del periódico deportivo L’Auto, que pretendía así combatir la competencia de Le Vélo que, en aquella época, ya organizaba distintas carreras de gran prestigio. Siguiendo la estela de lo que sucedía en Francia, la Gazzetta dello Sport decidió crear, en 1909, el Giro de Italia, entrando así en abierta concurrencia con el prestigioso diario generalista Corriere della Sera, que era el responsable de la organización de la vuelta en automóvil al país transalpino.

En el Estado español, la prensa tardó un poco más en ponerse en marcha, pero tan pronto como el ciclismo se convirtió en un deporte de gran popularidad en el país, la idea de organizar una vuelta por etapas a través de la piel de toro se convirtió en recurrente. A la postre, el medio que optó por organizar la primera Vuelta fue, a diferencia de los casos francés e italiano, un periódico vespertino generalista, que se inspiró tanto en el Tour y en el Giro como en las primeras competiciones por etapas que por aquél entonces se celebraban en territorio estatal y que tenían sus principales exponentes en la Volta a Catalunya y el Gran Premio República, una carrera que enlazaba Éibar y Madrid y que había nacido para celebrar la proclamación de la Segunda República española.

El periódico generalista Informaciones puso en marcha la primera vuelta a España en bicicleta durante la primavera de 1935, en pleno período republicano. En la decisión final de tirar adelante la propuesta tuvieron un papel determinante el por aquél entonces director del diario, Juan Pujol; su jefe de deportes, Manuel Domingo; y, muy especialmente, el periodista y exciclista Clemente López Dóriga, a quien suele atribuirse la paternidad de la idea que, al fin y al cabo, no hacía sino trasladar el modelo francés e italiano de carrera a territorio español.

Cabe reseñar que, en el momento en el que tomó la decisión de impulsar la organización de la Vuelta, el diario Informaciones era un periódico de lo más singular. Creado por Leopoldo Romero en 1922 con la voluntad de convertirse en un diario independiente sin publicidad, este periódico vespertino tuvo que modificar rápidamente su filosofía aceptando la publicación de anuncios para poder mantenerse en los quioscos.

Más allá de esta anécdota, la singularidad de Informaciones venía dada fruto del posicionamiento político que había adoptado a partir de 1931. Si bien desde sus inicios ya había sido un periódico conservador, durante la Segunda República, y muy especialmente desde que Juan Pujol asumió la dirección, el diario fue adoptando posiciones abiertamente antirrepublicanas y cercanas a la extrema derecha.

De hecho, esta deriva llevó al vespertino a convertirse en uno de los principales puntales de difusión del ideario nazi en España. Así pues, mientras Informaciones organizaba la Vuelta, una circunstancia que sucedió durante las cuatro primeras ediciones de la prueba, las correspondientes a 1935, 1936, 1941 y 1942, sus páginas acogían opiniones antisemitas y filonazis que eran debidamente remuneradas por el Tercer Reich hitleriano que subvencionaba el periódico con cantidades que oscilaban entre las 3.000 y las 4.000 pesetas mensuales.

De entre las muchas muestras del nazismo militante del diario, cabe destacar las germanófilas crónicas bélicas que Víctor de la Serna, su director entre 1939 y 1948, publicaba bajo el seudónimo de Unus, así como también la portada que el periódico dedicó, en 1945, a la muerte de Hitler. De hecho, de la Serna, militante falangista y asalariado de la embajada alemana en Madrid, convirtió al periódico Informaciones en el principal medio de difusión de las posiciones hitlerianas en España. No es de extrañar, pues, que, cuando en 1935 el periódico impulsó la disputa de la primera edición de la Vuelta, el medio ultraderechista considerara la prueba como "una encarnación de la exaltación patriótica".

Aquella primera Vuelta de 1935 se celebró con la autorización de la Unión Velocipédica Española, la antecesora de la actual federación ciclista, y constó de catorce etapas con inicio y final en Madrid. La victoria se la llevó el belga Gustaaf Deloor, después de un intenso duelo con Mariano Cañardo, el mítico corredor navarro establecido en Barcelona cuyo apellido fue adoptado, en el lenguaje coloquial, para designar un chut fuerte y potente, un "cañardo", en el que el balón partía a gran velocidad al igual que lo hacía el catalán de Olite en su bicicleta.

La época convulsa que vivieron las primeras ediciones de la Vuelta comportó que, durante su primera década de vida, la gran prueba ciclista española únicamente pudiera disputarse en cuatro ocasiones. El levantamiento fascista de 1936, la posterior Guerra Civil y el estallido de la Segunda Guerra Mundial fueron los responsables.

La de 1942 fue la última edición de la Vuelta celebrada bajo el paraguas del periódico Informaciones. En 1945, otro diario conservador, la cabecera madrileña Ya, tomó el relevo de la publicación filonazi y asumió la organización de la prueba en cinco ocasiones siendo la última en 1950.

Después de cuatro años de parón, en 1955 llegó el turno de El Correo Español-El Pueblo Vasco, que se convirtió así en el tercer periódico que organizaba la Vuelta. El rotativo vizcaíno, también de línea editorial conservadora, se hizo cargo de la carrera hasta 1979 cuando pasó el relevo a la empresa Unipublic.

En cualquier caso, para la historia queda que la Vuelta nació de la mano del periódico Informaciones, el principal altavoz de las posiciones del nacionalsocialismo alemán en España. Si bien es cierto que el vespertino mantuvo evidentes simpatías por Adolf Hitler y su Tercer Reich, también lo es que, con el paso del tiempo, la línea ideológica del medio evolucionó hasta el punto que, durante los últimos años del franquismo, sus páginas acogieron voces críticas con el régimen convirtiéndolo, paradójicamente, en uno de los periódicos precursores de la Transición.

A pesar de este viraje radical, Informaciones no sobrevivió al cambio de régimen y desapareció con la llegada de la década de los 80. Aun así, su legado perdura en forma de una Vuelta que nació de la mano del principal periódico filonazi de España.