Otras miradas

Los "otros"

Gloria Elizo

Vicepresidenta cuarta del Congreso de los Diputados y Presidenta de la Comisión de Garantías de Podemos

Gloria Elizo
Vicepresidenta cuarta del Congreso de los Diputados y Presidenta de la Comisión de Garantías de Podemos

Tras lo ocurrido durante las últimas semanas, todos por diferentes caminos hemos llegado a la misma conclusión de que nos encontramos ante una única tesitura: la de saber si existe en el PSOE voluntad por parte de "los otros" de torcer el brazo de Sánchez y negociar una abstención a la investidura de Rajoy: lo decía Martínez Maíllo a las puertas del Congreso, no se trata de convencer a Sánchez sino al PSOE.

Sánchez vive en la creencia de que su rotundo NO en la investidura de Rajoy es suficiente para concurrir a unas terceras elecciones y tal vez conseguir un resultado electoral que mínimamente –ahora que el listón está bajo- le legitime como Secretario General del PSOE y le reivindique como estratega y hombre de Estado.

La hipótesis es que el electorado debería recuperar ya la credibilidad en el PSOE y –lo que es más importante- entendido por fin que este experimento multipartidista es una moda pasajera incompatible con la gobernabilidad, la estabilidad y el progreso de este país, que –en suma-todos esos votantes díscolos del PSOE que votaron a Podemos deben volver al redil de la disciplina bipartidista, como si nada hubiera pasado.

El problema es que esa cuenta no le sale a nadie, que la apuesta es en realidad una ruleta rusa y que la profecía es más una súplica en fase de negación que un análisis objetivo de la realidad electoral de este país, hasta el punto que al propio PSOE, especialmente a aquél que aún ostenta responsabilidades de gobierno, les huele a cuento chino y a patada a seguir… siendo Secretario General, a juego de plazos y urgencias en los que –ahí sí- Pedro Sánchez ha demostrado ser un maestro en la lucha interna.

Desde fuera esta historia sólo huele a cerrado y a vieja política, a partido endogámico preso de dinámicas propias donde los resultados sólo empeoran o mejoran los problemas internos de unos actores con careta de políticos a años luz de cualquier preocupación por los problemas de este país, de cualquier interés por construir un gobierno que realmente quiera cambiar los objetivos de su política, por revertir –no sólo detener temporalmente- las políticas de los últimos años del PP –pero también de los últimos años del PSOE- para iniciar entre todas y todos, no sólo con el PSOE, no sólo con PODEMOS, no sólo con las confluencias… sino con la totalidad de los actores políticos, sociales y profesionales que hace tiempo demandan una oportunidad real para llevar a cabo esa otra forma de hacer política para la mayoría.

Al final, da igual que sea tras las terceras o las quintas elecciones; o somos valientes y abandonamos el postureo tacticista y apostamos por una negociación abierta, sincera y leal como la que desde el principio ofreció Pablo Iglesias, o continuaremos de una u otra forma -con Rajoy o sin Rajoy- con las políticas de la troika para devaluar el país, con los intereses cortoplacistas del IBEX para cerrar sus beneficios a costa del dinero de todos, con las mafias y las mentiras en las instituciones, con toda esta indignidad –apenas aplaudida por el coro de la censura de la opinión publicada- que encarnan en política el Partido Popular y Ciudadanos.

O somos valientes y apostamos por la sensatez, la honestidad y la decisión de poner de verdad la política al servicio de la gente o jamás seremos capaces –con Sánchez o con "los otros"- de cambiar el preocupante futuro de nuestro país.

Y para eso no hacen falta más elecciones.