Otras miradas

La apuesta por los servicios públicos y la economía social

Alejandra Baciero y Fernando Sabin
Activistas de redes de Economia Social y Solidaria y miembros de Madrid 129

"AHORA MADRID desarrollará las medidas necesarias para propiciar un cambio económico, que revierta el sistemático desmantelamiento de la actividad productiva, y que esté orientado a la consecución de un nuevo modelo sostenible social y medioambientalmente en la ciudad de Madrid. Para ello pretendemos garantizar un empleo de calidad, recuperando las condiciones laborales de los trabajadores y garantizando la corresponsabilidad, y que integre a la población desempleada, ya sea incorporando a los jóvenes o recuperando a los excluidos del mercado laboral. Pondremos en marcha un nuevo modelo productivo que se base en el I+D+i, en la eficiencia energética, la economía de los cuidados y en los sectores tecnológicos, favoreciendo las sinergias entre centros de investigación y tejido empresarial. Un modelo que favorezca a los verdaderos generadores de empleo, la pequeña economía, así como al trabajo cooperativo, y que aproveche las oportunidades que tiene nuestra ciudad. AHORA MADRID pondrá los presupuestos del Ayuntamiento, la fiscalidad, las ordenanzas y normativas y sus infraestructuras al servicio de este nuevo modelo económico."

"1.2. Apoyar la economía social, el trabajo autónomo y las pequeñas empresas: en AHORA MADRID sabemos que la recuperación económica se debe hacer facilitando las condiciones de desarrollo y apoyando a quienes realmente generan empleo: nuestras PYMES y autónomos/as, así como fomentando una nueva economía social y solidaria."

"c) Apoyar a las entidades de Economía Social y Solidaria que desarrollen servicios públicos de cercanía o iniciativas de producción y distribución de proximidad."

(Programa de Ahora Madrid)

A lo largo de los últimos días se ha producido un intenso debate respecto a la licitación de unos contratos por parte del Ayuntamiento de Madrid para cubrir una serie de programas y servicios en Madrid Salud. Además, la semana pasada se aprobó en el Congreso de los Diputados la nueva Ley de Contratación Pública, en la que Unidos Podemos, tras meses de trabajo de las organizaciones de la sociedad civil, ha conseguido incluir cláusulas sociales y medioambientales, la reserva de hasta un 10% de los contratos a Centros Especiales de Empleo y empresas de inserción, pudiendo también reservarse para entidades de economía social como cooperativas y, muy importante, propone que se saque determinados servicios, como los sanitarios y educativos, fuera de la contratación pública y que se presten mediante convenios para que no haya empresas que saquen plusvalor.

En relación a estas dos noticias, creemos que es importante introducir una serie de premisas a la hora de complejizar, como se merece, el asunto:
1. Es un hecho reiteradamente probado en la práctica que la gestión pública de servicios es en general más eficiente; por otra parte, aporta la garantía de unas condiciones laborales dignas.

2. Desde Ahora Madrid, y como parte de su programa, el aumento de los servicios que garantizan derechos a los y las madrileñas, especialmente a la población más vulnerable, es una prioridad política, porque es una prioridad social en nuestra ciudad y porque nos hacen avanzar en lo real hacia la ciudad cuidadora y cuidada que queremos. Somos conscientes que el marco jurídico de la las Administraciones Públicas es muy constreñido y limitante, obliga a pensar y repensar enormemente las políticas para hacerlas efectivas y en muchos casos, sobre todo en lo que se refiere a la ampliación de los derechos materiales de ciudadanía (vivienda, energía, alimentación, transporte, cuidados propios y ajenos, etc.) es si cabe mucho más complejo si no se cuenta con el apoyo, sino todo lo contrario, de la Comunidad Autónoma.

3. Ahora Madrid llega al Ayuntamiento tras un largo período de saqueo de lo público, en el que la obra pública y la externalización de servicios han jugado como es de sobra sabido un papel relevante. Son aproximadamente 1.500 millones (un tercio del presupuesto) los que anualmente contrata externamente el Ayuntamiento de Madrid para la presentación servicios a la ciudadanía. Servicios que van desde la ayuda a la dependencia a la limpieza, pasando por el mantenimiento de jardines o la oferta de actividades en los centros culturales. Miles de contratos que son realizados a su vez por miles de empresas que emplean a decenas de miles de trabajadores/as.

Muchos de estos contratos son privatizaciones de servicios que anteriormente asumía la administración pública con su propio personal. En su mayoría son privatizaciones cuyo último fin es, bajo la excusa de una mayor eficiencia, poner en manos de empresas privadas los derechos de todas que una vez convertidos en lucrativos negocios, empeoran de forma drástica el servicio que prestan a la ciudadanía en pos de la rentabilidad empresarial.
Algunos de los contratos más famosos, los conocidos como integrales, son muy criticados por estos motivos, y porque el tipo de contrato que ha venido firmando el Ayuntamiento con las empresas hace imposible monitorizar, evaluar, mejorar o rescindir dichos contratos en caso necesario. Son los famosos contratos blindados del PP. Ante este tipo de privatizaciones donde el lucro privado con los recursos públicos nos condena a vivir con servicios deficitarios, existe un consenso alto respecto a su necesaria remunicipalización.

4. Una vez dicho lo que es de sobra conocido en torno a lo nocivo de las privatizaciones de servicios, hay otro debate que nos gustaría poner encima de la mesa: los servicios que ofrece una administración deben suministrarse por trabajadores/as públicos o pueden garantizarse por medio de la concurrencia de empresas bajo las condiciones técnicas, económicas y laborales que marque la administración.

No es nuevo que muchas de las personas que formamos parte de Ahora Madrid provenimos del ámbito de la economía social y solidaria y desde ella hemos defendido la necesidad de que exista un tejido social y productivo capaz de articularse de forma democrática e inclusiva para atender de forma corresponsable, con lo público, algunos servicios necesarios para el sostenimiento de la vida. Ya hace años que la Unión Europa a través de la directiva 2014/24/UE recomienda a los países miembros que incorporen a la legislación estatal de contratación la reserva de mercado de todos los contratos relacionados con el ámbito social, sanitario y educativo a organizaciones empresariales o asociativas participadas por los trabajadores/as y que no persigan lucro. La Economía Social y Solidaria por sus principios de calidad en el empleo, equidad, democracia, respeto al medio ambiente y compromiso con el territorio es el aliado natural para prestar servicios de interés general, siempre que el Ayuntamiento fiscalice que dichas entidades cumplan a todos los niveles.

Para ahondar en estas dos realidades posibles es importante analizar cada servicio y determinar cómo procede y en qué condiciones. Si es adecuado por el tipo de servicio y es posible realizarlo de manera 100% pública, puede que sea la mejor opción: servicios universales, públicos y de calidad. Pero no siempre será ni posible ni deseable. Es ahí donde la fórmula para cooperar con el saber, trabajo empresarial o asociativo de fuera tienen que reunir los mejores criterios de calidad en la presentación y las condiciones en las que se ejecuta dicho contrato o convenio. Por eso es un gran avance la contratación pública responsable y por eso es muy importante que la administración sepa conveniar con aquellas organizaciones que estén aportando mejoras sustanciales a la ciudad desde múltiples dimensiones. Y para ello es clave el avance de la Ordenanza de Cooperación Público-Social del Ayuntamiento de Madrid, que se plantea como objetivos principales: "reforzar la democratización de la gestión de los asuntos públicos mediante un modelo de colaboración y cogestión con la ciudadanía, impulsar la innovación social y la co-creación de proyectos conjuntos en beneficio de la comunidad, delimitar nuevos espacios para el desarrollo de lo común mediante la concertación con entidades e iniciativas ciudadanas sin ánimo de lucro, garantizar el acceso de la ciudadanía a los recursos y bienes públicos, optimizando la utilización de éstos y su uso sostenible, contribuir al cuidado y regeneración de los espacios públicos y los bienes comunes y mejorar la cohesión social y mitigar los desequilibrios sociales y territoriales en los distritos y barrios de Madrid". No podríamos estar más de acuerdo.

5. Una última reflexión sobre el marco que nos dotamos a la hora de debatir sobre temas tan complejos. En esta ocasión han sido los contratos de Madrid Salud, pero más adelante serán otros servicios los que, desde áreas o distritos, se verán forzados o querrán externalizarse. Cuando se nos plantea una salida a una discusión sin opciones estamos ante una libertad de orden cero. Cuando podemos elegir entre varios términos diferentes, estamos en una libertad de orden uno. Cuando podemos cambiar la pregunta, la norma, la ley, el planteamiento de la propia pregunta, entonces estamos ante una libertad de orden dos y este suele ser el tipo de libertad que supone grandes transformaciones sociales.

En definitiva, se trata de plantear un debate sobre la relación de lo público y lo común o lo social. Complejizando y entendiendo las ventajas de relacionarse con un tejido que, en muchas ocasiones, ha llegado más lejos que la propia administración transformando comunidades, con unos principios y valores éticos de justicia social. Renunciar a una alianza con los tejidos vivos sería un error enorme. Renunciar al debate directamente es una irresponsabilidad.
Las comunidades vivas e inteligentes de las ciudades las habitan y las cuidan, tal y como debe hacer una administración local y un proyecto municipalista. Establecer marcos de contratación responsable y no privatizar ni cercenar derechos, priorizando la función pública son características de una administración ética y volcada en el desarrollo de lo común. La prioridad absoluta son los derechos de la ciudadanía en un sentido amplio y, desde luego, transformador.