En bicicleta por Pekín

Retratos: Zhou Fuling, la voz del voleibol

Hace un par de días conocí a una de esas miles de trabajadoras olímpicas que ya se están preparando para que los Juegos Olímpicos sean un éxito (al menos en lo deportivo). Se llama Zhou Fuling, es originaria de la provincia de Jiangxi y será la voz en francés en el estadio de voleibol. Su misión consiste en dar la bienvenida a las autoridades antes de los partidos, hacer la presentación del encuentro y nombrar a los ganadores en la final.

Aunque pueda parecer un trabajo menor en un acontecimiento de tales dimensiones, Zhou Fuling se lo toma con gran seriedad. El equipo femenino chino de voleibol consiguió en Atenas la medalla de oro en un partido que fue de los más vistos de todas las Olimpiadas en China. Millones de personas escucharán su voz en francés y, en esta noche fresca en un viejo restaurante de Pekín, coge con nervios los palillos antes de atacar la cena. "Hay que evitar cometer errores", me dice mientras me explica la preparación que lleva a cabo. Desde hace cerca de un mes, acude todos los días a las instalaciones del Polideportivo de la Capital, donde desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche practica su discurso: "durante los partidos preliminares es bastante fácil, porque sólo tengo que decir Mesdames et Messieurs (Señoras y Señores)... pero en la final ya es más complicado. Tengo que presentar a muchas autoridades y decir el nombre de los ganadores de medallas".

foto.jpgDentro del reto enorme que supone organizar unos Juegos Olímpicos, uno se queda asombrado con la cantidad de personas movilizadas para todo tipo de trabajos y detalles. Zhou Fuling estudió Filología Francesa en la Escuela Diplomática de Pekín y dentro de un mes llegará a París para hacer un máster. "¿Por qué el francés?", le pregunto. "Primero, porque me gustan mucho las lenguas extranjeras y el francés es muy útil. Segundo, porque el francés es muy sexy", dice mientras coge la mano de su novio (también de Jiangxi) camino del metro.

Después de hablar de muchas cosas y cantar algunas canciones, Zhou Fuling tiene que volver a casa. Mañana a las nueve tiene que volver al Polideportivo para practicar su "discurso". La misma idea ronda su cabeza: "Hay que evitar cometer errores".