En bicicleta por Pekín

Internet limitado

Al final, la polémica en torno al uso de Internet en el Centro de Prensa Olímpico ha quedado en tablas. El Gobierno chino ha decidido liberar un poco su control sobre Internet (sobre todo ONGs y algunos medios en chino) mientras mantiene sus temas clave bajo llave (Tibet, Xinjiang, Taiwán y Falun Gong). Las autoridades chinas habían mostrado una falta de inteligencia política considerable. Invitar a 30.000 informadores a la ciudad y restringir su acceso a Internet es como meterse en una jaula llena de tigres e intentar salir vivo. Al final el Gobierno ha rectificado a medias y al mismo tiempo ha podido salvar la cara.

Se trata de una decisión que mejora ligeramente la imagen de China y sobre todo da un respiro al Comité Olímpico Internacional. Sin embargo, no quiere decir mucho más. Los temas claves siguen bloqueados y los medios chinos seguirán igual de controlados. Que los periodistas extranjeros, que estarán aquí durante 15 días, no puedan acceder a algunas páginas webs no es más que una anécdota dentro de todo el aparato de propaganda chino.

¿Qué páginas están y no están bloqueadas en China? Esta mañana he estado comprobando algunas de ellas y aquí tenéis una muestra desde mi casa en Pekín:

Resumiendo, del 1 al 2 de agosto se han liberado (al menos de forma intermitente) páginas como la BBC en chino, Reuters en Chino, Radio Free Asia, Amnistía Internacional, Reporteros sin Fronteras, Human Rights Watch, Wikipedia en chino o Asia Times. Entre las que siguen censuradas están muchas relacionadas con el Tibet (www.tibet.net, www.tibet.org, www.freetibet.org), Taiwán (el DPP, Guomindang), las manifestaciones de Tiananmen en 1989 (la página en wikipedia, documentales, imágenes, vídeos) o el Falun Gong (básicamente todo).

A pesar de este control, que en realidad es mucho mayor de lo que parece y sobre todo se ceba con las páginas chinas, hay varias formas de evitar la censura. Para un apaño yo suelo utilizar Anonymouse o Surfing Incognito. Para cosas un poco más serias TOR o Ultrareach. Y ya lo mejor de lo mejor es utilizar una Red Privada Virtual (VPN), en mi caso la de una universidad española. Aún así, en muchas ocasiones estas soluciones están bloqueadas y la navegación suele ser mucho más lenta.