Persona, animal o cosa

Una casa. 86 por ciento

Berto Romerouna-casa-86-_blog.jpg

Voy a hablarles hoy de los datos que la semana pasada publicó El Observatorio Joven de Vivienda. Antes, por deformaciónprofesional, no puedo evitar hacer una apreciación jocosa, absurda y estérilsobre el nombre de tal identidad: Formulado de este modo, parece que sea elobservatorio el que es joven, es decir, que se ha construido o instituido hacepoco, y no que sea la relación de la juventud con la vivienda el objeto de suanálisis. Propongo cambiar su nombre por el de "Observatorio de la Viviendapara jóvenes". No se preocupen, no encontrarán más chorradas de este calibre enlo que queda de columna. Me pongo serio. Ya verán:

Según el observatorio de equívoconombre los jóvenes deben destinar el 86% de su sueldo para poder comprar unavivienda. 86%...¡86%!...¡Ochenta y seis por ciento! (manos a la cabeza). Paracumplir la saludable, deseable, utópica e incluso me atrevería a decir quediurética premisa de destinar únicamente un 30% de su sueldo a ello, ese jovendel que hablamos debería cobrar como mínimo 3.400€/mes (la media actual es de1.200€). En caso de que el susodicho joven quiera compartir su miseria enpareja, el gasto dedicado a la compra de la vivienda es de un 53,9%, con locual más de la mitad de las neuronas de la pareja dejan de dedicarse al amorpara ocuparse en temas más urgentes, como por ejemplo intentar conciliar elsueño por las noches.

Estos datos llevan aumentando de formaexponencial desde los últimos 8 años. Mientras tanto, ¿qué hacen la banca y elsector constructor/inmobiliario, los dos mayores responsables en la actualcrisis económica? Los primeros no dan dinero y los segundos se resisten a bajarel precio de los pisos. Todos ellos congelados, paralizados, conejitos ante losfaros de un coche, mirando para otro lado, esperando que se produzca unespontáneo milagro macroeconómico. A mí la Fundación Alfred Nobel no me daríael premio de economía ni aunque sólo quedáramos en el mundo un chimpancé senily yo, pero como joven sí que soy se me ocurre decir algo demagógico, insensato,seguramente incorrecto y a todas luces poco meditado: a lo mejor…sólo a lomejor…¡Podrían empezar por bajar de verdad los precios de los pisos e irsoltando algo de pasta!