Persona, animal o cosa

AL BORDE DE AGOSTO, Selección natural de noticias

Marta Nebot


Esta semana, en la frontera que lleva a la nada informativa (agosto), hemos degustado un aperitivo de cómo en estas fechas se cuentan y se asimilan las cosas. En mi opinión, el gran suceso alemán del Love Parade (con dos jóvenes españolas fallecidas) eclipsó el examen a los bancos europeos, realizado casi con agostidad (en viernes de julio) y alevosía (pocos leen las páginas económicas los sábados). El caso es que aprobamos con nota, a pesar de lo de las cinco cajas suspendidas, mientras que la vieja Europa hizo el examen de mentirijillas. Nosotros examinamos al 95% del sistema bancario y bajo los supuestos más duros, mientras la media europea ha sido del 50% examinado y sus suposiciones sobre posibles caídas de precios, en comparación con las nuestras, son de coña. Vamos que parece que sólo han hecho el control a sus alumnos aventajados y con las preguntas para párvulos. Y a mí que me digan misa pero eso es de fulleros; por mucho que estén tan contentos porque  todos hayan querido participar en el experimento aunque sea con diferencias de criterio abismales a la hora de aplicarlo. Y, tres cuartos de lo mismo, con la reforma laboral y los toros catalanes… Que con lo de que España se rompe, en lugar de admitir que en este país hay muchas Españas, el resto se borra. Señores, que yo también tengo mucho calor y ganas de frivolizar pero no quiero irme de vacaciones sin recordar que la crisis irá pasando pero lo que tendría que cambiar no lo veo cambiando. Ahora, eso sí. Obama (ya sea en persona o representado por su señora) va a veranear en Marbella y eso es portada. Jesús Gil, allá donde esté, estará de fiesta. Bueno, él y más gente… Seguro que Gunilla Von Bismarck y lo que queda de la jet-set ya están urdiendo cómo seducir a los mandamases del mundo. Y ¿por qué Marbella? ¿Por el sol? ¿Por el hotelazo de lujo? ¿Porque sus niñas estudian español? o ¿Por hacer contactos con la mafia rusa? No lo sabemos, ni nos importa. Lo destacable es que llenarán de color las páginas -nunca mejor dicho- y tendremos con qué olvidar lo realmente preocupante que para eso son las vacaciones y para el calor el cerebro prefiere las noticias de color negro (sucesos) y las rosas ¿no?