Persona, animal o cosa

LA REBELIÓN FEMENINA-Todos somos todas

En Italia, Gaddafi, ha reivindicado una "revolución femenina" que termine con la "situación horrenda" de los derechos de las mujeres, ante mil empresarias y políticas. Lo curioso para mí fue que dijo, en plena polémica sobre si las amigas de Berlusconi son prostitutas o no tanto: "Para ellos (los árabes e islámicos) la mujer es un mueble que cambiar en cualquier momento". Yo hoy, en el primer día del Español, celebrado por el Instituto Cervantes, declaro que estoy más por la rebelión (que viene de rebeldía: resistencia a ser educado y controlado) que por la revolución; porque en ésas siempre muere gente y, como pensarán a menudo las árabes que viven sometidas, la vida es el bien más preciado. ¿O qué sugiere este presidente incendiario? ¿Que hagan como la costarricense que la semana pasada le mordió y le arrancó parte del pene a su pareja mientras hacían el amor? Seguro que las lapidarían o inventarían, para estos casos, una pena de muerte peor. ¿O era una sugerencia para Italia donde, probablemente, practiquen más el sexo oral y también hay bastantes mujeres tratadas como mobiliario? Sea donde sea, hay muchas maneras de rebelarse. Por ejemplo, en Riga (Letonia)  las rubias se manifestaron hace poco. Cientos de mujeres con el pelo amarillo, sea cual fuera su coeficiente intelectual, desfilaron voluntariamente con el objetivo de levantar la moral de los letones (decaída por la crisis económica). Una declaró: "No soy estúpida. Soy bella y voy a demostrarlo". Las mexicanas lo van a hacer por los pies: calzarán zapatos, que estimulen su producción de feromonas, para atraer al sexo opuesto. En Colombia cuatro actrices posarán desnudas para una revista, si se aprueba una ley que reconoce sus derechos por emisión en el extranjero. En Perú la ultima rebelión ha sido más loable. La ministra Carmen Vildoso, ha renunciado al cargo por discrepar con el manejo oficial de las protestas indígenas en el Amazonas, que se saldaron con al menos 33 muertos. En conclusión: las mujeres también organizamos motines con sentido y otros muy tontos. La lucha contra las desigualdades debería ser asexual y como la hacienda mundial, cosa de todos.