Persona, animal o cosa

EMBAJADORA PARA EXTRATERRESTRES-Lo que nos faltaba

Marta Nebot

Esta semana esta noticia dio la vuelta al mundo: "La ONU designará una embajadora para posibles contactos alienígenas". Era increíble pero cierto…  La astrofísica malasia Mazlan Othman (actual directora de la Oficina de Naciones Unidas para el Espacio Exterior) sería la afortunada. Una declaración suya parecía confirmarlo: "La constante búsqueda de comunicación extraterrestre mantiene la esperanza de que la Humanidad pueda recibir sus señales algún día. Cuando lo hagamos, deberíamos tener preparada una respuesta coordinada que tenga en cuenta todas las sensibilidades […] y la ONU es un mecanismo especialmente diseñado para tal coordinación".

Lo de tener "en cuenta todas las sensibilidades" tenía especial gracia cuando uno se enteraba también de que, bajo el Tratado del Espacio Exterior de 1967, los miembros de Naciones Unidas acordaron que el mejor método para proteger a la Tierra de una contaminación alienígena es la "esterilización" de los extraterrestres. Claro, efectivamente "la ONU es un mecanismo especialmente diseñado para tal coordinación" como hace en China, donde se esteriliza sin ton ni son, pasándose por el arco del triunfo los derechos humanos sin que la ONU diga ni mu, porque los cinco países del Consejo de Seguridad hacen lo que les da la gana.

Con esta idea en la cabeza, me la imaginé saludando a lo indio a los recién llegados justo antes de practicarles una vasectomía, si salían pacíficos como ET, y disparando a sus partes, si nos salían guerreros como en Mars Attack.

Luego, según el desmentido de la propia protagonista, resultó que todo era fruto de una mala interpretación de los hechos  del diario británico Sunday Times (el origen del bulo). Othman mandó un correo electrónico al diario The Guardian, en el que negó rotundamente el nombramiento y la existencia del cargo aunque declaró "suena muy bonito"; supongo que frotándose las manos pensando en las posibles dietas de sus visitas a los nuevos amigos capados.

En conclusión, las noticias llamativas viajan a la velocidad de la luz en cuanto alguien las publica porque así no hay que contrastarlas y la ONU está fatal: no es capaz de poner orden en la Tierra y ya está pensando en el espacio.