Persona, animal o cosa

EL PRIMERO - Paradigma champiñón.

Berto Romero

El primero en explorar un nuevo camino del conocimiento siempre es una persona intrépida. Pondré como ejemplo lo que yo llamo el "paradigma champiñón". Este hongo, agaricus bisporus, está bastante rico. Me atrevería a decir que de entre todos los hongos es uno de los más populares. Sin embargo, el primero que se lo comió tuvo que dar un salto de fe. Sin referente anterior, lo vio, lo tomó de la superficie húmeda de vegetales en descomposición en la que crecía y se lo llevó a la boca. Gracias a su audacia, hoy podemos disfrutar de este alimento sin temor. Y gracias también a que otros valientes se han hecho daño o incluso la han palmado antes, sabemos hoy, por ejemplo, que no se debe comer una amanita phalloides ni tampoco meter la lengua en un ventilador, pese a ser profundamente irresistible.

Leía esta semana una noticia muy curiosa sobre la intimidad de una rica heredera del mundo rosa norteamericano, cuyo nombre no debo citar por respeto hacia ella. Decía la nota que Paris Hilton había confesado a los medios haberse sometido a un tratamiento de blanqueamiento anal, y en general, de rejuvenecimiento de toda la zona genital. Al principio sentí sorpresa, ya que no la veía yo tan mayor como para necesitar rejuvenecerse sus partes, aunque después pensé que quizá pudiera deberse su avejentado aspecto a haber sometido la zona a un duro castigo. La noticia puede ser cierta o mero cotilleo, lo cual no importa. Sea como sea, el simple hecho de que exista un tratamiento dedicado a blanquear la piel que circunda al ano, es digno de reflexión.

Ahora que sabemos que existe podemos plantearnos la necesidad de tenerlo más blanco, incluso en sus más insondables meandros. Pero pensemos en el primero que sintió la necesidad, la primera persona que verbalizó algo similar a "ojalá pudiera volver a tenerlo más blanco". O, aún mejor, ese especialista que ha consagrado su vida a ofrecer este servicio, que ha descubierto este nicho de mercado. Brindando a sus clientes esta posibilidad, de entre la lista de sus servicios, "ah, y por cierto, no sé si lo ha pensado, pero podemos también dejarle más claro el...". Esos seres humanos anónimos, amigos míos, esos fueron unos intrépidos. Dieron un salto de fe.