Persona, animal o cosa

LA FELICIDAD- ¿Pueden decirnos cómo encontrarla?

Marta Nebot

Se estudian cosas que ya sabemos; despilfarros, que diría mi madre. Por ejemplo, una reciente investigación californiana concluye que "la siesta predispone a las emociones positivas". ¿Hacía falta confirmar eso? ¿Acaso en Berkley no se levantan de mala leche si duermen poco? ¿Y no se les manifiesta más el positivismo cuando, además de dormir bien, comen, beben y, también, lo otro? La respuesta parece evidente pero seguro que alguien lo confirma gastando presupuesto en un estudio de campo, al que –aprovecho- me presento voluntaria (dispongo de katiuskas y a positiva soy imbatible). Ya, de paso, también me ofrezco para lo que sea (legal y cobrando) en Costa Rica, el país más feliz del mundo, según un informe de The New Economics Foundation, que ha investigado el grado de felicidad y de satisfacción con la vida de 143 países (el 99% de la población mundial). Estados Unidos ocupa el puesto 114 en este ranking de la dicha. Así que se puede entender el escándalo del gobernador de California como un ejemplo de la filosofía de vida del país más poderoso del planeta. Este señor (que era el futuro posible candidato republicano a la presidencia) ha admitido, públicamente, haber sido infiel a su esposa durante ocho años con el amor de su vida para intentar volver con su santa, seguir con su carrera política y abandonar "la búsqueda de la felicidad", según se deduce de sus palabras. Y es que ¿qué sabe nadie de la felicidad? Vale que hay ecosistemas más propicios como Costa Rica, donde no hay pobreza extrema y el 85% de los ticos (que se saludan deseándose "pura vida") se consideran satisfechos y califican con un 8´5 a su país (que no tiene ejército y sólo es rico en parques naturales) y con un 9’2 sus vidas. ¿Pero y el 15% restante? ¿No la eligen a posta, como el gobernador yanqui, o es que no la encuentran?  Si hasta Gisele Bundchen (la top mejor pagada) declara haber sido "completamente infeliz" siendo novia de Dicaprio y en lo alto de la cima. Con tanto estudio nos darán pistas pero no fórmulas. Para mí que es  hiperpersonal y esquiva y , como las mariposas, que para verlas vivas, hay que buscarlas personalmente todos los días.