TRAILER – De los creadores de…

Berto Romero

A principio de semana vi en la tele el trailer de una película. No recuerdo bien cual era.  Da igual, no es relevante. El caso es que se promocionaba con la siguiente frase: “del estudio que te trajo Infiltrados”. De traca. Que se promocione aludiendo al director o al actor tiene una cierta lógica, pues al fin al cabo se trata de sus responsables artísticos directos, y se puede esperar un trabajo de igual calidad. Pero, ¿el estudio? ¿Que produce cientos de películas con irregular resultado? En este caso se trata de Warner Bros. Estuvieron finos con Infiltrados, pero ¿qué me dicen de Pluto Nash? ¿A qué ejemplo debo hacer caso para confiar o no en su nuevo proyecto?

El jueves leía en la prensa que sólo un 15% de las entidades financieras rescatadas han devuelto todas las ayudas. Lo dice un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). No tengo ni la más remota idea de economía, más o menos como las entidades financieras internacionales. Así que a continuación me permito hacer un análisis:

Fue con nuestro dinero con el que especularon hasta desproveerlo de valor para acabar fumándoselo. No tan sólo no nos lo devolvieron, sino que no están obligados a hacerlo. Los estados, lejos de castigarles o regularles, usaron de nuevo nuestro dinero para evitar su quiebra. Y ahora estos cuartos tampoco los devuelven. ¿Qué empresa podría permitirse mantener a un empleado tan caradura y ladrón en nómina con un currículum similar? Ninguna ¿verdad? Semejante desgraciado sólo podría continuar en esa empresa de un modo: siendo el dueño.

Cuando venga el siguiente descalabro, desearía que me fuera anunciado con la siguiente frase: “de las entidades financieras que te trajeron la crisis de las subprime”. O la del petróleo, o el crack del 29. Da igual el ejemplo, ya que en este caso el reclamo no es engañoso, como el citado anteriormente. Se trata de los responsables artísticos directos, de los que se puede esperar un trabajo de igual calidad. Uno sabe con qué se va a encontrar. En toda su historia la trayectoria de esta gentuza no ha podido ser más regular en lo que se refiere a abusar de la gente.